Esta sí tiene respuesta. Esas palabras no dichas se quedan guardadas en el subconsciente, para después, en el momento menos esperado, aflorar al consciente y hacer que nos arrepintamos de no haberlas dicho.
Y muchas veces no tienen ni que hacer ese camino, basta con no decirlas para arrepentirse
Esta sí tiene respuesta. Esas palabras no dichas se quedan guardadas en el subconsciente, para después, en el momento menos esperado, aflorar al consciente y hacer que nos arrepintamos de no haberlas dicho.
ResponderEliminarY muchas veces no tienen ni que hacer ese camino, basta con no decirlas para arrepentirse
ResponderEliminar