sábado, 11 de julio de 2026

11/07/2026 Mochila y paraguas

 ¡Qué cosas! Al final si que van saltando las faltas y problemas que tengo... ¿Quién me iba a decir a mi que iba a ser escuchando un "Lo de los videojuegos" de lucha sindical iba a encontrar uno de mis grandes defectos a la hora de despertar el interés sobre otros seres humanos?... Y es que Paula ha dado en decir que para ella y sus amigas "es un 10 pero lleva mochila y paraguas, así que se convierte en un 0" y sus co-presentadores, así como algunos espectadores (o al menos yo) han quedado anonadados... Quién me iba a decir a mi que iba a ser eso precisamente ¬¬.

Ese comentario (que, obviamente, entra dentro de un entorno de broma y es poco más que un "chisme") vino un poco a colación de la polémica con el Xocas y Esther Expósito de los últimos días, que ha vuelto a poner bajo la lupa la cosificación pero que ha traído ciertos discursos muy incoherentes, que tienden a abundar entre la lucha feminista de un tiempo a esta parte. Porque yo pensaba que en cierto espectro teníamos todos claro que la cosificación era algo que estaba mal, lo que me sorprende es que, como tantas otras cosas, parece que, al final, solo estaba mal "en según qué casos", solo era algo criticable desde un lado, o, menos aún, según de dónde viene (porque no nos olvidemos que según qué comentarios y actitudes si son tolerables o, incluso, deseables, si el origen de los mismos ya era atractivo de origen). ¿Y eso no es un poquitito de doble rasero?

Los tiempos actuales nos han traído un incremento absurdo de los dobles raseros. En todos los ámbitos, y lo mismo te lo puedes encontrar en el laboral o en el familiar, en el más íntimo o en la geopolítica ¿no le permitimos a Trump formas y modos que no le permitiríamos a nadie más? ¿No se acepta el genocidio sionista mientras se condena en otros puntos del planeta? La hipocresía está a la orden del día y a mi, personalmente, me molesta sobremanera.

No voy a ahondar mucho más porque... hace demasiado calor, no son horas para escribir entradas y no tengo la tranquilidad a mi alrededor que me gustaría. Pero yo que se, me ha llamado bastante la atención lo que he escuchado, como algunas otras cosas que me han dicho en los últimos meses que... bueno, curiosas, imagino.

jueves, 9 de julio de 2026

08/07/2026

Vuelvo a tener un PC en condiciones tras casi año y medio sin tenerlo y aquí estoy, probando cómo va Midna en su nuevo hogar después de su larga espera en la caja de más de 2 años :S. Sí, es un  poco absurdo. En fin, no voy a alargar este post porque veo que el tiny harvest no está funcionando correctamente en linux y era una de las cosas que quería comprobar (proton funciona bien, pero igual no tanto).

Ahora que ya tengo un teclado en condiciones, una silla adecuada y una pantalla que me lo permite, supongo que podré volver a hacer cosas en casa ¿no? Iremos viendo.

lunes, 6 de julio de 2026

06/07/2026 Sueños imposibles

 Hoy soñé, de forma muy lúcida (casi que podíamos decir que terriblemente lúcida) con una realidad que no se producirá nunca. Me gustaría pensar que en algún universo alternativo, en alguna frecuencia de vibración distinta de las supercuerdas es lo que ha ocurrido y que, simplemente, he podido asomarme y echar un vistazo a una realidad que no me tiene tanta ojeriza. Pero al levantarme me vi en el espejo y volví a asumir la imposibilidad del hecho. Y es que la realidad es terca, y más que ninguna, la que habito. La conozco y por eso he asumido sus hechos inverosímiles y sus hechos incuestionables.

Esta mañana, antes de asumir que era hora de salir de la cama, soñé con el primer momento de tener en brazos a mi pequeñina. Con el primer momento y con otros después de ese, no muchos, fugaces, etéreos. Sosteniendo a esa bebita perfecta, condenada a ser la niña de mis ojos y a la que intentaría proteger de todo lo malo de este y otros mundos. Tan chiquita y despierta...

Habrá que esperar y confiar que mi cerebro no tarde tanto en regalarme otro delirio imposible como los poquitos que me ha mostrado en estos 37 años


viernes, 3 de julio de 2026

02/07/2026 El fin del formato físico

 Este blog (y sus hermanos) ha estado muy ligado a los videojuegos desde sus inicios, al fin y al cabo es, en si mismo, una referencia a un juego de mi infancia y, por tanto, no podía dejar de hablar de la aciaga noticia del día de ayer. Sony anunció que dejaría de fabricar juegos físicos para sus consolas en enero de 2028. Así, en frío, de forma completamente unilateral y, aparentemente, inamovible (hace ya unos cuantos años que pareció que el "always online" que nos trató de colar Microsoft era también así y tuvieron que recular). Además, no contentos con esto, hay que añadir que también anunciaron el cierre de las tiendas digitales de PS3 y PS Vita y que sólo han pasado un par de días que han eliminado de los perfiles de los usuarios cientos de películas digitales que habían comprado.

Esta decisión está muy meditada, además de hablada con gran parte de la industria, de las megacorporaciones enormes que hacen lobby contra Stop Killing Games y similares, ya que coincide con la desvergonzonada que supone la edición "física" del GTA V presentada la semana pasada. Busca, basicamente, hacerse con el control de los precios y fabricar un monopolio en el ecosistema concreto del que no se pueda salir y en el que no seas propietario de nada.

Es un plan que se lleva gestando mucho tiempo y que ha contado con la complicidad de las grandes distribuidoras y tiendas que vieron ayer como les podían dar por saco y como en unos meses o años tendrán que cerrar enviando a la calle a decenas, o cientos, de miles de personas que formaban parte de la cadena que nos traía los juegos a casa. Demuestra la maravilla que es este capitalismo voraz que observa cómo se termina su tiempo y trata de exprimir hasta las últimas gotas beneficios antes de la debacle final.

¿Qué opino? Pues que por mi parte, o hay una rectificación completa, o se pueden meter la innecesaria PS6 por donde les quepa. Creo que nos tomamos demasiado poco en serio lo de votar con la cartera y que en un caso como este, donde podemos perder una cantidad de derechos que no nos hacemos una idea, no hay más que decir que "así no". Pienso que igual hay un sitio para una unión de distribuidores, editores éticos, estudios más o menos grandes, etc. para llegar a un acuerdo en el que salvar las consolas lanzando una como debería ser, lo suficientemente abierta y respetuosa como para que sea atractiva y donde todos saquen sus juegos, físicos y digitales, para que podamos disfrutar de los juegos como hemos intentado hacer hasta ahora.

Tratando de defender la "inevitabilidad" de la pérdida del juego físico (antes de esta decisión brutal por parte de Sony), se han oído muchos argumentos a lo largo de los años, la mayoría de los cuales se llevan a que en la música o el cine practicamente ha desaparecido del todo este formato (curiosamente no ha terminado de desaparecer, como pretenden hacer con los videojuegos). La cuestión es que esas dos formas de arte no están ligadas a un número muy limitado de fabricantes de hardware necesario para poder disfrutarlo. Puedes escuchar música de miles de formas, ver películas en infinidad de formatos, y ambos productos son, en esencia, con mayor o menor calidad, el mismo. Un videojuego no es así y mucho menos si tiene un cartel de exclusivo de una plataforma. No es lo mismo y no lo será nunca por la propia naturaleza del producto. Curiosamente en esa comparativa no meten la literatura que se digitalizó hace mucho y aún así los libros físicos siguen llenando estanterías.

Tampoco podemos caer en la autocomplacencia de asumir que decisiones "menos malas" como las game-key-cards de Nintendo, o el proyecto de "digitalización" de discos de Microsoft son una buena noticia. No, lo siento, creo que se han pasado de la ralla y que ya está bien.

Hay dos cosas importantes, la primera es que el formato digital no cuenta con las garantías suficientes para imponerse ya que lo primero que debería ocurrir (y una de las razones por las que las empresas lo quieren hacer tan rápido) es que exista un sistema externo a compañías, con entidad propia y una conservación en el tiempo, de esa "propiedad" digital. Una copia de un producto digital debería tener una entidad en si misma, lo único para lo que debería servirnos la cadena de bloques y los NFTs. Una forma de que se sepa que esa copia no es una mera copia de bits, y, además, que es de su propietario, aunque la empresa que lo vendió desaparezca y sus servidores ya no existan. Deberías poder seguir disfrutando de aquello que has comprado. Además deberías poder aplicarle las modificaciones que quisieses, poder prestarlo, venderlo o lo que te diese la gana. Si no no estás comprando nada, y si la compra no implica posesión, la piratería no es robar.

El otro punto importante es que lo que no puede implicar es sólo una pérdida de derechos para los consumidores que pasarán a tener, obligatoriamente, que contar con un acceso a internet para disfrutar de un ocio que no tendría por qué necesitarlo; que se van a imponer unos precios (ahora, además, dinámicos) que no se dejan regir por el mercado y, por tanto, sujetos a la mayor de las manipulaciones; que nos pueden eliminar de nuestra cuenta, o hacer desaparecer una cuenta que carece de sistemas de seguridad adecuados (no será por que no se han filtrado veces datos de los servidores de Sony ¿no?). 

La generación actual de consolas ha sido un despropósito tras otro. Tras 6 años apenas hay juegos que justifiquen el salto, el coste y las 5 o 6 subidas de precios del hardware. Hoy día las consolas cuestan casi el doble que en su lanzamiento, es algo completamente absurdo.

Sé que no van a acabar con los videojuegos porque existirán formas para que sobreviva. Ya es un ocio demasiado extendido, la industria cultural que más dinero mueve en el mundo, como para que un cambio como este termine con ella, pero si que se convertirá en algo más triste y oscuro donde no me van a encontrar. No me preocupa demasiado porque se que se mantendrá de alguna forma y porque, aunque no fuera así, tengo tantos juegos excelentes acumulados que no me harían falta nuevos. Me apena porque es una parte muy importante de mi vida, de mi pasado, de mi presente, y en caso de tenerlo, de lo que sería mi futuro, y en lo que a mí corresponde, no participaré de ese despropósito y aunque pierda la oportunidad de vivir ciertas experiencias, yo no validaré a Sony con lo que está haciendo ni lloraré que desaparezcan cuando lo hagan. Hace falta una purga muy grande entre los conglomerados que piensan que pueden manejar el timón de esta industria y que llevan una década marcando un rumbo equivocado. Y aún así seguimos recibiendo juegos increíbles, la mayoría de los cuales son creados por entusiastas que ponen su alma en proporcionarnos una experiencia inolvidable.

Este no es el fin de los videojuegos, probablemente ni siquiera del formato físico. Pero si es el fin de una era y debería ser la llamada a las armas que debemos responder.


[Update]

Una interesante reflexión al respecto de este tema por parte de Marta Trivi y Alberto Corona:


miércoles, 1 de julio de 2026

01/07/2026

 Mi alma es tan trasparente que hasta yo me sorprendo... Pero ¿qué se espera de un corazón completamente destrozado que trató de asomarse tras la coraza y tuvo que volver a esconderse? Es lo que hay, es lo que toca cuando uno solo siente que está "demasiado viejo para estas mierdas". No tener unos deseos muy grandilocuentes ni nada especialmente raro hay un gran problema y es que no hay mucho a lo que renunciar, no hay muchas cosas más que recortar. Todo es importante, chiquitito pero importante.

Es doloroso que la vida te ofrezca menos que a... en fin, vamos a dejarlo, que no es momento ni lugar. 

Hace ya... un buen tiempo que le dije a cierta C que no podría considerarla mi amiga por diversos motivos, pero el principal era que no me nacía contarle ciertas cosas. Ahora, años después, me doy cuenta que los requisitos se han vuelto más inalcanzables a la vez que más sencillos. ¿Cuánta gente puede contar en mi universo con ese estatus? Mejor no hacer recuento ¿no? La cuestión es que llegados a este punto ni siquiera puedo considerarlo una necesidad y probablemente por eso sea más complejo acceder a esa posición que a otra que debería ser más reestrictiva. No se si es triste o no, pero es así, otra de mis miles de contradicciones, supongo. Claramente puedo entrar en ese círculo dentro de lo que otras personas consideran una relación de ese tipo, pero cuando hablamos de alguien que, de niño, ya sentía la soledad cuando celebraba su cumpleaños en un parque infantil...

Demasiado viejo para esta mierda.

Estos días se está hablando mucho de la sensibilidad que hay tras (alguno de) mis escritos. De la que tengo, en general. Pero ¿sabéis qué? que, como todo lo "bueno" que tengo, es una condena. Suena de fondo "(8) entre toda esta gente te hubiese elegido otra vez, otra vez, y otra vez, y otra vez (8)" y se que eso nunca irá conmigo. Siempre he sabido que me falta el lápiz de cera por la nariz, la cuestión es que ahora mismo mi cabeza pide más la tijera en el espacio intercostal izquierdo, la wakizashi atravesando mi bajovientre.

30/06/2026 Desorden

 ¿Cuántas veces he hablado de desorden en este blog? ¿No son algunas de sus entradas más "famosas" sobre eso? Al final, al menos en mi caso, el desorden físico es una representación muy visual de mi mente.

Se termina un mes más, otro medio año que concluye inalterable, inalterado. La pesadumbre vuelve a coger fuerza, aunque el paso a enfado parece ganar la batalla aún, al menos en la mayor parte. Si que van apareciendo viejos conocidos, síntomas físicos y psíquicos del límite. Los eccemas son cada vez más agresivos, por suerte aún puedo tragar; las ganas de estar fuera se desvanecen pero por ahora no han llegado a volverse invalidantes.

En la última entrada quedaba más velado, pero si, gané el último concurso de microrelatos al que me presenté. Pero tampoco hay nada que celebrar ¿no? Al fin y al cabo la repulsividad que me rodea haría que no fuera agradable, o es lo que se supone.

Y sí, el cinismo emana cuando la oscuridad reina en este erial de pensamientos inútiles. La fina daga, ponzoñosa y de doble filo, capaz de causar un daño abrumador con el movimiento más simple. Una ligera "caricia" más cortante que el más afilado bisturí, dolorosa como un parto, penetrante, eficaz y precisa.

Demasiado viejo para juegos que no llevan a ninguna parte, demasiado cansado para insistir en historias que no estén claras. De verdad que lo siento, pero por muy abierto que esté a que la vida me sorprenda, tampoco voy a darme de cabezazos para partir rocas, porque la experiencia me dice que sólo me haré sangre, y porque demasiado tendría que merecer la pena. 

Esta no es noche para volcar por aquí unos pensamientos y sentimientos que son muy repetidos entre muchas de estas páginas y que, por encima de todo, no le interesan a nadie. En este mundo individualista solo se busca una respuesta vacía a un (muchas veces) fingido interés sobre el estado personal. Soluciones sencillas a problemas demasiado complejos para que no sirvan más que a autoafirmar convencimientos y poder seguir optando por los caminos irracionales con los que la práctica totalidad de la gente dirige sus "decisiones". Así que, en realidad, ¿qué más da cómo esté?

viernes, 26 de junio de 2026

25/06/2026 Lo que permanece

 Hartazgo profundo es el sentimiento que no me abandona y que está en el centro de todo. Las últimas semanas han sido complejas en lo que a "disfrutar" de mis sentimientos se refiere. Honda tristeza, terrible enfado, que culminan en el hieratismo habitual. Nada cambia, nunca. Y es que ni siquiera podemos hablar de ciclos porque los básicos permanecen haciendo gala de su inevitabilidad.

Los últimos días, quizá como combustible para convertir la tristeza en cabreo, se visibilizan más las faltas de respeto. Todos esos comportamientos, frases, gestos que se tienen conmigo que no pasarían por, siquiera, "de mal gusto", ya no digamos "aceptables" con otros seres humanos. Nunca lo entenderé más allá de esa culpa por no pararlo de un portazo, de una voz, transformándome en alguien más agresivo que deje salir la ira y que, como es lógico, tendrá más respetabilidad y, posiblemente, también más atractivo.

De verdad que aún no comprendo cómo se llegan a producir las situaciones que me ocurren, como las personas consideran que pueden tratarme como no tratarían a nadie más. Y lo más cojonudo es que si no lo soportas con una sonrisa y como fuese lo normal... ya está liada.

Pero bueno, que si, que puedo recibir las patadas que no le darías a la mascota, que sólo tengo defectos y que se puede jugar sin consecuencias. Que se puede contar con que siempre voy a estar, sin estar de forma recíproca. Porque al final, aburro ¿no? Soy un puto coñazo, confiable pero coñazo. Se me atribuyen tantos problemas que luego, claro, no encaja con los éxitos y los premios. Siendo tan inválido funcional ¿como he llego a sobrevivir y estar donde estoy?

Mis logros han molestado siempre tanto a mi alrededor que, naturalmente, uno deja de compartirlos. Pero no, no son regalos, no son "loterías" que llegan por sorpresa y que hay que festejar con champagne. Son minerales que ha costado mucho esfuerzo sacar, que me reafirman en lo que yo sé de mi mismo y en lo que hago, en que no lo estaré haciendo tan mal como podría parecer por los comentarios (vamos a llamarlos) "constructivos" de la gente. Es una putada pero cuando estudias mucho, te preparas intensamente, tratas de verdad de hacerlo bien, una buena nota no alegra tanto como si llega "gratis", el orgullo no es alegría, no va combinado. Y, naturalmente, el fracaso se siente mucho más fuerte que cuando te has dedicado a no hacer nada. Así en todos los aspectos de la vida. Es la maldición de la profesionalidad.

Y, cuidado, eso no quiere decir que no haya alegría ni satisfacción. Pero es tan fácil juzgar lo que pasa por mi cabeza sin estar dentro de la misma... ¡Qué más dará!

En el aspecto más cardiaco... ¿qué decir? Uno tiene ya muchos años y siempre creyó demasiado en el libre albedrío como para ser picapedrero. Tengo demasiada autoconsciencia como para saber que hay actitudes que no merezco y, por tanto, situaciones que no merece la pena alargar en el tiempo. Lo bueno y lo malo de tenerse a uno mismo tan racionalizado es que se puede estar abierto a que surjan historias, incluso sin que tengan que ser perfectas, y que si no lo hacen tampoco provocarán una caída dramática a los abismos...