jueves, 6 de agosto de 2026

06/08/2026 Vacío de (des)interés

 Estoy cabreado, si, bastante cabreado. Tanto que no me puedo concentrar más que en sensaciones negativas a mi alrededor. Quizá pueda ser injustamente duro en esta entrada, pero, honestamente, ¿qué más da? Y es que estoy bastante harto de ser siempre el imbécil al que se le pueden exigir cuestiones y comportamientos que no se le exigen a nadie más y que, para mayor gravedad, nunca llevan una contraparte equivalente.

Sí, es cierto que tratar de mantener un trato que considero "adecuado" con la gente, a pesar de las ostias, no ayuda. Que me caló demasiado honda la moral cristiana del "poner la otra mejilla" o de otras tantas cosas, a pesar de mantenerme alejado de las hipócritas estructuras de la iglesia que la representa. Y que eso lo único que lleva es a que se presuponga por "el resto" que a mi se me puede tratar peor. Es probable que sea cierto y que, en general, se me pueda tratar peor, pero hay exigencias, implícitas o explícitas, que tocan mucho... la moral.

Hay infinitos ejemplos, muchos contados entre estas páginas pero, naturalmente, la concreción de un momento no vive en el abstracto de la generalidad. Y sí, hoy me ha tocado los cojones más de lo que debería recibir una serie de mensajes de tinte pasivo-agresivo, con insinuaciones... complejas que obvian demasiadas cosas.

En mi tránsito por este valle de lágrimas que es la vida y, sobre todo, por la oscuridad que inunda la mía, he aprendido, para lo bueno y para lo malo, que la coraza es lo único que queda al final. Y que si la abres, y lo bueno no compensa las sensaciones negativas... pues lo siento mucho, a otra cosa y todos amigos. Cuanto antes ocurra, mejor. Otra de las certezas es que, por suerte o por desgracia, la autosuficiencia me llegó hace demasiado tiempo.

Ahora mismo, por diversas casualidades que se han dado, estoy terminando de leerme "Detrás del Ruido" el segundo libro de Ángel Martín, y me está pasando un poco lo que me pasó con el primero. Asumiendo la distancia que existe entre la racionalización absoluta y aceptación del suicidio, en mi caso, y su brote psicótico, se pueden encontrar muchos paralelismos entre "las voces" y las mañas para levantarse día a día. La cuestión es que leyendo los libros y escuchando los podcast he corroborado que casi todas esas estrategias ya las llevaba aplicando desde la más tierna infancia. A veces de forma más consciente, a veces menos. A veces intentando retorcerlas porque "esperar que algo cambie sin cambiar nada es absurdo" y a veces de forma más canónica. Comprobando que hay herramientas que ya no me son tan accesibles como antaño, pero que la crisálida hace años que ya es de diamante.

"Si no aporta, no importa", "Quien está, está", "conocerse a uno es lo importante", etc... muchas frases con parte de razón y parte de lógica individualista. El problema es que vivimos en una sociedad completamente individualista y hay que sobrevivir.

Cualquier relación entre dos personas, del tipo que sea, necesita cierto balance entre ambas, o al menos entre todos los elementos que la integran. Muchas veces se pueden ver profundamente desbalanceadas pero eso es porque al menos una de las partes ve en el otro cosas que los demás no. Pero cuando ese pequeño hilo que define la relación se rompe... pues no se puede hacer mucho más. En mi caso, además, se da una paradoja (que probablemente sea muy común) y es que una vez que ya se ha roto, los motivos de ello poco importan y tampoco me resulta interesante machacar al otro con reproches. [No es así siempre y claro que ha habido veces que he sido más explícito con los motivos, pero normalmente porque esa otra persona me importaba mucho más de lo que implicase la posible, o no, relación]. En realidad ¿qué más da si dijiste X o Y? ¿qué importa si se pudo cambiar algo? Siempre hay miles de razones, por ambos lados, y la realidad es que la confianza se quebró.

Si el sentimiento que recibo es que mis problemas aburren y/o molestan dejaré de compartirlos y eso ya no volverá. Si los reproches no van unidos de intereses igualmente intensos, no hay razón para darse de bruces contra una pared, principalmente porque duele. Y, oh, sorpresa, el interés no es eterno, va bajando con cada decepción y depende mucho del nivel inicial. Si no hay nada que lo haga subir, si termina agotando, y no pasa nada.

Por mi parte estoy ya muy cansado de repetir esencialmente la misma historia tantas veces, en tantos niveles distintos. Por desgracia no creo que vaya a cerrar puertas y volar puentes que permitan que entre gente de 0, no voy a dejar de tratar como yo considero que debo hacerlo, a quien llegue desde fuera, dando esa oportunidad incluso a quien no la merezca. Por tanto seguiré encontrándome con esa sorpresa, enfado y reproche cuando la gente que se hace la idea de que soy una especie de saco al que poder golpear sin que pase nada, se de cuenta que lo de sentirme gilipollas... cada vez lo aguanto menos tiempo. Y si, es de donde he recibido los mayores reproches y los mayores odios de mi vida, de esa sorpresa de que, fíjate, si no era imbécil... Como he dicho siempre, yo de buenas soy tonto, pero de malas no me vas a mover. Puedo aguantarme muchas cicatrices, pero a mi no me vas a llevar por las coacciones habituales, ya sean la agresividad y el miedo o el chantaje emocional y la presión de grupo. Si algún día me diagnostican una neurodivergencia, irá por ahí...

A veces pienso que si la gente pudiera experimentar el vacío que queda en su recuerdo, dentro de mi cabeza, cuando ocurre la decepción... Un vacío infinito, opresivo, que se lleva cualquier tipo de sentimiento salvo la pereza más absoluta que hace rebotar cualquier otra cosa al pensar en tener que tengo que cumplir con alguna convención social a su alrededor. Y si, cuando intentan tirar de una cuerda que no existe, el vacío devuelve también algo de cabreo momentáneo derivado de esa pereza de "mira, es que ya... no, si en vez de este vacío hubiera algún tipo de interés podría decirte porqué ya no hay interés, pero... ni siquiera hay interés negativo o agresivo". 

El cansancio y el hartazgo... cada vez más presentes, eso si...

miércoles, 5 de agosto de 2026

04/08/2026 Retazos de credibilidad

 Hay un gran bloqueo mental y de motivación, como no podía ser de otra manera. Es jodido, es conocido y ciertamente reiterativo, así que hoy no será el día de ahondar en ello. Demasiadas voces, demasiado ruido.

Si que quiero plasmar la morbosa alegría que supone cuando, como ayer, hay quien me hace ver la realidad con la que me topo constantemente, porque al menos sirve de ancla para, durante fugaces momentos, poder agarrarse a que aún no he perdido la cabeza del todo. Se que algo así es bastante triste, pero es que la realidad, mi realidad, se empeña en simular la más historia más difícil de creer que se le pueda pasar por la mente al peor grupo de guionistas que pudieran estar al mando.

Aún con todo he podido ir haciendo alguna de las cosas que me había planteado así que entiendo que la cosa no va tan mal. Sería ideal poder disfrutar con algo, pero me parece a mi que eso no llegaría ni con químicos asociados...

viernes, 31 de julio de 2026

30/07/2026 Mínima Odisea

 Mañana me toca uno de esos regresos a casa en un eterno tren que ya ha sufrido la amenaza de una huelga. Es cierto que compararlo con la Odisea es, quizá, algo pretencioso, pero no es menos cierto que nuestros trenes son... Un medio de transporte en el que sabes cuándo entras, pero no cuándo sales y, tampoco, en qué condiciones. Puede tocarte uno sin el más mínimo acondicionamiento, puede tocarte viajar en el Polar Express, siempre es una sorpresa.

Necesito irme de aquí, al menos unos días. No se si en casa podré salir a la calle, o la situación irá a peor. No se si no será más que un parche, no se si mi cabeza me dejará descansar, si me olvidaré de algo, o de todo, o de todo lo que debo olvidarme. Es un misterio, pero espero que, en cualquier caso, no sea para peor. 

Como he dicho esta mañana, e intento repetir de forma reiterada, creo firmemente que estoy en un punto en el que un pequeño empujoncito puede cambiar las cosas para muy bien, mientras que la desidia y la costumbre lo único que va a hacer es que todo siga en un estado... vamos a llamarlo conocido. Conocido no lo hace bueno ni mucho menos, conocido lo hace horrible, pero al menos sigo pensando que, llegados a este punto, es harto complicado ir a peor.

No creo que deba quedarme mucho más. Quiero suponer que tengo más o menos todo lo importante ya preparado, así que poco más se puede hacer que ir cerrando. Qué poco me gusta viajar solo...

jueves, 30 de julio de 2026

29/07/2026

 Hoy ha sido un día de mierda, pero de mierda absoluta. Creo que no ha habido nada que pudiera salir mal que haya salido bien... De un plumazo se han desmoronado esperanzas de las próximas semanas o meses, y aún así ha habido que seguir "en pie", supongo.

Desde el propio amanecer, que, aunque sin dormir, levantarse de la cama se hizo más tarde de lo habitual... Ya llegando a deshoras y con sorpresas en forma de muestras. Malas noticias, cortisol aumentando y, en general, naipes cayendo por todos lados. Todo normal, todo bien, que diría nuestro físico de los océanos de cabecera.

Supongo que menos mal que me tenía el Galaxy para terminar (su primer final, claro) y me ha permitido bajar esos peligrosos niveles de estrés durante la tarde. En fin, creo que debería ir cerrando porque vuelve a ser tarde y mañana hay que terminar las cosas empezadas hoy, para que no quede demasiado acumulado de cara a los días de ausencia (si es que la huelga de Renfe me permite llegar a mi destino, claro...

miércoles, 29 de julio de 2026

28/07/2026: Literalidad Artificial

 Ayer logré terminarme un libro que pensé que me duraría mucho menos porque no estaba catalogado precisamente entre los más "sesudos". Al menos esta semana está sirviendo del cierre que se le suponía, aunque esté costando llegar al final más de lo que pensaba y no debe de sentir una inmensa presión y un estrés más que importante.

No es un secreto que no me encuentro nada bien. Sobrevivo gracias a volver a casa mucho antes de lo habitual, a no salir más de lo estrictamente necesario, al momento de excepcionalidad que supone julio y lo que ha implicado éste en concreto. Pero mi cabeza está bloqueada como hace tiempo, como desde hace tiempo.

El calor no ayuda, eso está claro. Que hablen de "olas de calor" es como un chiste, cuando ha sido una constante lo que llevamos desde mayo. Porque si, sólo hay "olas de calor" en verano, pero estos eventos los llevamos sufriendo desde antes. ¿Tan imbéciles nos consideran como para seguir jugando con el lenguaje? Bueno, en realidad sí, lo somos, o la menos lo son...

Otra de las cosas que me está manteniendo más o menos en esta precaria estabilidad es el Super Mario Galaxy y los trofeos de Retro Achivements. Debería actualizar la columna derecha de este blog, que el otro día la vi y ya no se ni en qué año se quedó congelada :S. Como juegos "nuevos" me temo que apenas puedo mantener juegos estúpidos de hacer click, me da igual si incrementales, de "pintar" o de buscar gatos, pero de hacer click en general. Pero es cierto que los trofeos de los juegos que me conseguí pasar, o al menos jugaba, en mi infancia, me motivan algo más. Aunque sólo sea ese pequeño check, un registro que mantiene una punzadita de dopamina.

Un check que funciona precariamente, pero funciona, con las tareas que consigo ir cerrando. ¿Realmente sirve para algo? Al menos van saliendo las cosas que van saliendo. Todos sabemos que mi modo supervivencia sigue siendo superior en eficacia al "ultraocupado" de mucha gente, pero no se puede estar siempre en modo supervivencia, porque la cuerda es muy estrecha y no hay red debajo.

Algunas canciones se han estropeado, y eso hace que el traslado al trabajo por las mañanas sea algo peor. No se han roto del todo, pero no va bien. Por suerte hay algunas que habrá que incorporar cuando las descargue. Las gallinas que entran, por las que van saliendo, como en tantas otras cosas de la vida. 

No estoy bien y poco se puede hacer, poco hay donde recurrir y probablemente poca intención de mejora. ¿Las vacaciones tendrán algún tipo de efecto? ¿Servirán al menos para mantener algún mes, o semana, adicional a la vuelta? ¿Llegarán los esperados cambios en el ámbito laboral? y, en caso de llegar, ¿tendrán algún tipo de efecto más allá de volver más complejo el reto?

Siempre quedará ansiar que el mundo explote de una vez...

P.D.

Hoy Gemini nos ilustra la entrada, quedándose, quizá, demasiado cerca de la literalidad en sus dos propuestas.



lunes, 20 de julio de 2026

19/07/2026 La segunda estrella


 Un día más que debería estar en la cama pero hace tantísimo calor que, realmente, no tiene ningún sentido, aunque mañana va a ser horrible de cansancio. De hecho a poco que se parezca a estos últimos dos días.... no se cómo me voy a levantar. La Selección Española acaba de ganar su segundo Mundial de futbol tras ser inmensamente superior a su rival, hasta el punto de que ni con las evidentes ayudas arbitrales haya sido suficiente para llevar a "la roja" a la derrota.

Hace 16 años, cuando llegó la primera, ya existía este blog. No recuerdo si hice una entrada específica, aunque creo que no. Supongo que sí hice mención ya que tengo un vívido recuerdo de aquella noche de verano, y eso que no me gusta este deporte en particular ni los valores que transmite (que son bastante diferentes a los que dice transmitir). Pero no deja de ser un auténtico "evento histórico", en vivo. Lo fue aquel 2010 y lo es este.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, desde luego ni vida es muy distinta empezando porque en aquella época no me planteaba la investigación como una salida profesional al asociarla completamente a la docencia. Pero ese no es más que un ejemplo estúpido.

Curiosamente aquella copa del mundo llegó en medio de una debacle social en medio de la crisis económica iniciada en 2008 que nos llevó poco después a un gobierno de evidentes retrocesos sociales, como todo parece indicar que va a ocurrir ahora. También es cierto que justo tras la victoria de España aquella vez llegó una victoria de F1 para Fernando Alonso y parece poco probable que, por mucho que estrenemos nuevo Aston Martin la semana que viene... se repita esa efeméride.

En aquel 2010 también salió el Super Mario Galaxy 2 que, casualmente, es uno de los juegos que probablemente me pasé durante este año ya que estoy re-disfrutando el 1 en estos momentos. Todo cambia para que nada cambie...

domingo, 19 de julio de 2026

18/07/2026

 Me aterra meterme en la cama... Anoche tuve uno de los episodios de ardor de estómago más bestias de mi vida, si no el peor y ahora mismo no puedo imaginarme pasar otra noche igual. Supongo y quiero pensar que no va a ser igual porque estoy extremando las precauciones y, por tanto, no debería ocurrir nada más allá de una molestia. Pero como no estoy seguro de por qué se produjo el episodio, tampoco puedo garantizar nada y pensarlo todo el rato, como es lógico, no hace si no provocar que pueda ocurrir con más facilidad.

Está claro que mi cabeza no está bien. Llevaba varios días dando indicios muy claros de que no estaba en su estado más saludable, pero contaba con descansar la noche del viernes al sábado, que es lo que viene ayudando un poco a mantener la fachada durante la semana. Un relax relativo con la tele, acostarse con sueño y permanecer en la cama todo lo posible. Además con una noche menos desagradable en cuanto al calor que las que hemos sufrido las semanas anteriores.

Una de las señales más claras de que algo no iba bien era la consecución de errores estúpidos a la hora de llevar a cabo procesos que ya estaban pseudo-automatizados. Una sensación de estar al borde de la cagada que me trajo recuerdos de los 50 mapas de nucleosomas en pocos días, y que no recuerdo de las épocas de mayor cantidad de librerías de mutaciones somáticas, a pesar de que en número eran más. Por suerte, y por buen hacer, supongo, la sangre no llega al río y de momento (me) sigo demostrando que en mis peores momentos puedo seguir siendo eficiente, y más comparado con "el contexto" claro... pero siempre me surge la misma pregunta ¿cuánto más puede durar?  Y cuando se derrumbe todo ¿qué ocurrirá después? Si es que hay después, obviamente.

Mi mente vuelve a ser una maraña muy pero que muy enredada pero es lo que pasa cuando no se hace limpieza. ¿Cuántos días llevo intentando terminar escribiendo algo por aquí? Pesa un poco volver a comprobar que sólo interesa la versión enmascarada. Que no tiene sentido abrir un poco si quienes podrían asomarse sólo quieren ver un verde prado que no existe, y no me produce ninguna mejora que se asome quien no quiera ver en cementerio de elefantes. El mismo problema cíclico de siempre.

Yendo a temas más banales, parece que youtube ha vuelto a acertar con más música que me puede gustar, para sorpresa de nadie, aunque es posible que no sea exactamente lo que me hubiera gustado o debería o.. no se. Super Mario Galaxy sigue siendo tan bueno como lo recordaba y los trofeos le dan esa excusa (innecesaria) para revisitarlo, aunque sea con un mando algo inapropiado. Tengo que decidir si me traeré unos mandos de la Wii para jugarlo como se concibió o de momento me centraré más en otras cosas. Termino amigurumis y legos, la actualización del Genshin... Incluso hace un par de días estuve científicamente "motivado" hasta el punto de trasnochar investigando. En general trato de mantener los niveles de oxitocina pero creo que los hackeos no son suficiente, al fin y al cabo esa obligación de salir a la calle empieza a verse menos estricta y el tiempo se va reduciendo y reduciendo y reduciendo... Por mucho que trate de jugar con los niveles hormonales no puedo engañarme.

Quiero pensar que la falta de sueño es la causa, o parte de la causa, del problema, pero todos sabemos que es, más bien, una de sus consecuencias. 12 días más y se intentará resetear un poco, lo que no se es, si llega a funcionar mínimamente, cuánto durará esta vez.

sábado, 11 de julio de 2026

11/07/2026 Mochila y paraguas

 ¡Qué cosas! Al final si que van saltando las faltas y problemas que tengo... ¿Quién me iba a decir a mi que iba a ser escuchando un "Lo de los videojuegos" de lucha sindical iba a encontrar uno de mis grandes defectos a la hora de despertar el interés sobre otros seres humanos?... Y es que Paula ha dado en decir que para ella y sus amigas "es un 10 pero lleva mochila y paraguas, así que se convierte en un 0" y sus co-presentadores, así como algunos espectadores (o al menos yo) han quedado anonadados... Quién me iba a decir a mi que iba a ser eso precisamente ¬¬.

Ese comentario (que, obviamente, entra dentro de un entorno de broma y es poco más que un "chisme") vino un poco a colación de la polémica con el Xocas y Esther Expósito de los últimos días, que ha vuelto a poner bajo la lupa la cosificación pero que ha traído ciertos discursos muy incoherentes, que tienden a abundar entre la lucha feminista de un tiempo a esta parte. Porque yo pensaba que en cierto espectro teníamos todos claro que la cosificación era algo que estaba mal, lo que me sorprende es que, como tantas otras cosas, parece que, al final, solo estaba mal "en según qué casos", solo era algo criticable desde un lado, o, menos aún, según de dónde viene (porque no nos olvidemos que según qué comentarios y actitudes si son tolerables o, incluso, deseables, si el origen de los mismos ya era atractivo de origen). ¿Y eso no es un poquitito de doble rasero?

Los tiempos actuales nos han traído un incremento absurdo de los dobles raseros. En todos los ámbitos, y lo mismo te lo puedes encontrar en el laboral o en el familiar, en el más íntimo o en la geopolítica ¿no le permitimos a Trump formas y modos que no le permitiríamos a nadie más? ¿No se acepta el genocidio sionista mientras se condena en otros puntos del planeta? La hipocresía está a la orden del día y a mi, personalmente, me molesta sobremanera.

No voy a ahondar mucho más porque... hace demasiado calor, no son horas para escribir entradas y no tengo la tranquilidad a mi alrededor que me gustaría. Pero yo que se, me ha llamado bastante la atención lo que he escuchado, como algunas otras cosas que me han dicho en los últimos meses que... bueno, curiosas, imagino.

viernes, 10 de julio de 2026

10/07/2026 Hacienda somos todos

 Hace unos días surgió la enésima polémica en redes a colación de unos desafortunados comentarios de una famosa de segunda que comentaba lo "mucho" que le había tocado pagar a Hacienda este año y que en su caso particular le impedía vivir con la holgura que le gustaría (ella hablaba de necesidad, pero bueno). En su triste historia comentaba que le había tocado abonar 19.000 € y que no había ningún miramiento con su caso, como madre, con hipoteca y más cuestiones particulares que no creo que vengan al caso.

El principal problema a su comentario es que, pagando esa cantidad a hacienda, se puede deducir parte del total de sus ingresos que, incluso aunque tengamos en cuenta que considere como "pago a Hacienda" todo tipo de tasa al Estado que pueda incurrir en su actividad laboral, y, por tanto, que no sea sólo de IRPF, podemos asumir que sus ingresos superan, con mucho, los de la inmensa mayoría de los ciudadanos del país, no digamos ya de la gran cantidad de mujeres en su misma situación, pero con muchísimos menos ingresos.

El discurso de la carga impositiva española, es un discurso muy peligroso porque acostumbra a ser terriblemente falaz en su planteamiento y que lleva a la conclusión "obvia" de que con menos impuestos viviríamos mejor, lo cual, aún hoy, con los incompetentes gestores que tenemos, y la prevalencia de corrupción que tenemos, no es cierto. Los impuestos siguen proveyéndonos de una infraestructura básica que todos utilizamos, en mayor o menor medida. Por no hablar de que todos, TODOS, tenemos familiares, amigos, o nosotros mismos, que vivirmos gracias a un salario que sale, directa o indirectamente del erario público (porque sí amigos, los funcionarios se pagan con el dinero de los impuestos, pero las empresas subcontratadas por entidades públicas, también, las empresas que le venden... material de oficina al Estado, también... que parece que sólo las entidades abstractas de "sanidad" y "educación" se pagan con el dinero de todos, pero es mucho más que eso).

En mi caso concreto este año me ha tocado abonar una importante cantidad, a mayores de todo lo retenido, que, naturalmente, no me ha hecho especial ilusión. Además trabajo en un entorno en el que he podido ver despilfarros absurdos de dinero público que hacen que me hierva la sangre. Pero aún así, tengo la necesidad moral de ser defensor de los impuestos porque son una de las normas de convivencia que nos hemos dado entre todos. Creo que son reformables, que varios de ellos son profundamente injustos o que producen una doble imposición que carece de razón. También pienso que se permiten demasiado coladeros para que los más "listos" se escapen de sus obligaciones. Y, por supuesto, creo en la necesidad de reformar los presupuestos y abordar el hecho de que se nos esta yendo el dinero de todos por lugares que ninguno queremos.

Pero lo primero es entender de una santa vez que es DE TODOS, no que no es de nadie, o que sale del aire. No, es un presupuesto que es de todos, que todos lo generamos para dotarnos de unos medios que casi ninguno de nosotros podría costear por su cuenta. Y por eso pienso que en una sociedad como la que tenemos ahora mismo, igual sería más útil que una de las asignaturas en la ESO fuese relacionada con presupuestos y cuestiones de micro y macroeconomía, quitando partes memorísticas y temarios desfasados hace décadas. Claro que para eso primero tendríamos que entender el asfixiante individualismo en el que estamos inmersos, que hace que no pensemos más que en el "yo" y en el presente, la forma más tóxica de 'carpe diem' y que va a terminar con todo tipo de convivencia en el corto plazo.

jueves, 9 de julio de 2026

08/07/2026

Vuelvo a tener un PC en condiciones tras casi año y medio sin tenerlo y aquí estoy, probando cómo va Midna en su nuevo hogar después de su larga espera en la caja de más de 2 años :S. Sí, es un  poco absurdo. En fin, no voy a alargar este post porque veo que el tiny harvest no está funcionando correctamente en linux y era una de las cosas que quería comprobar (proton funciona bien, pero igual no tanto).

Ahora que ya tengo un teclado en condiciones, una silla adecuada y una pantalla que me lo permite, supongo que podré volver a hacer cosas en casa ¿no? Iremos viendo.

lunes, 6 de julio de 2026

06/07/2026 Sueños imposibles

 Hoy soñé, de forma muy lúcida (casi que podíamos decir que terriblemente lúcida) con una realidad que no se producirá nunca. Me gustaría pensar que en algún universo alternativo, en alguna frecuencia de vibración distinta de las supercuerdas es lo que ha ocurrido y que, simplemente, he podido asomarme y echar un vistazo a una realidad que no me tiene tanta ojeriza. Pero al levantarme me vi en el espejo y volví a asumir la imposibilidad del hecho. Y es que la realidad es terca, y más que ninguna, la que habito. La conozco y por eso he asumido sus hechos inverosímiles y sus hechos incuestionables.

Esta mañana, antes de asumir que era hora de salir de la cama, soñé con el primer momento de tener en brazos a mi pequeñina. Con el primer momento y con otros después de ese, no muchos, fugaces, etéreos. Sosteniendo a esa bebita perfecta, condenada a ser la niña de mis ojos y a la que intentaría proteger de todo lo malo de este y otros mundos. Tan chiquita y despierta...

Habrá que esperar y confiar que mi cerebro no tarde tanto en regalarme otro delirio imposible como los poquitos que me ha mostrado en estos 37 años


viernes, 3 de julio de 2026

02/07/2026 El fin del formato físico

 Este blog (y sus hermanos) ha estado muy ligado a los videojuegos desde sus inicios, al fin y al cabo es, en si mismo, una referencia a un juego de mi infancia y, por tanto, no podía dejar de hablar de la aciaga noticia del día de ayer. Sony anunció que dejaría de fabricar juegos físicos para sus consolas en enero de 2028. Así, en frío, de forma completamente unilateral y, aparentemente, inamovible (hace ya unos cuantos años que pareció que el "always online" que nos trató de colar Microsoft era también así y tuvieron que recular). Además, no contentos con esto, hay que añadir que también anunciaron el cierre de las tiendas digitales de PS3 y PS Vita y que sólo han pasado un par de días que han eliminado de los perfiles de los usuarios cientos de películas digitales que habían comprado.

Esta decisión está muy meditada, además de hablada con gran parte de la industria, de las megacorporaciones enormes que hacen lobby contra Stop Killing Games y similares, ya que coincide con la desvergonzonada que supone la edición "física" del GTA V presentada la semana pasada. Busca, basicamente, hacerse con el control de los precios y fabricar un monopolio en el ecosistema concreto del que no se pueda salir y en el que no seas propietario de nada.

Es un plan que se lleva gestando mucho tiempo y que ha contado con la complicidad de las grandes distribuidoras y tiendas que vieron ayer como les podían dar por saco y como en unos meses o años tendrán que cerrar enviando a la calle a decenas, o cientos, de miles de personas que formaban parte de la cadena que nos traía los juegos a casa. Demuestra la maravilla que es este capitalismo voraz que observa cómo se termina su tiempo y trata de exprimir hasta las últimas gotas beneficios antes de la debacle final.

¿Qué opino? Pues que por mi parte, o hay una rectificación completa, o se pueden meter la innecesaria PS6 por donde les quepa. Creo que nos tomamos demasiado poco en serio lo de votar con la cartera y que en un caso como este, donde podemos perder una cantidad de derechos que no nos hacemos una idea, no hay más que decir que "así no". Pienso que igual hay un sitio para una unión de distribuidores, editores éticos, estudios más o menos grandes, etc. para llegar a un acuerdo en el que salvar las consolas lanzando una como debería ser, lo suficientemente abierta y respetuosa como para que sea atractiva y donde todos saquen sus juegos, físicos y digitales, para que podamos disfrutar de los juegos como hemos intentado hacer hasta ahora.

Tratando de defender la "inevitabilidad" de la pérdida del juego físico (antes de esta decisión brutal por parte de Sony), se han oído muchos argumentos a lo largo de los años, la mayoría de los cuales se llevan a que en la música o el cine practicamente ha desaparecido del todo este formato (curiosamente no ha terminado de desaparecer, como pretenden hacer con los videojuegos). La cuestión es que esas dos formas de arte no están ligadas a un número muy limitado de fabricantes de hardware necesario para poder disfrutarlo. Puedes escuchar música de miles de formas, ver películas en infinidad de formatos, y ambos productos son, en esencia, con mayor o menor calidad, el mismo. Un videojuego no es así y mucho menos si tiene un cartel de exclusivo de una plataforma. No es lo mismo y no lo será nunca por la propia naturaleza del producto. Curiosamente en esa comparativa no meten la literatura que se digitalizó hace mucho y aún así los libros físicos siguen llenando estanterías.

Tampoco podemos caer en la autocomplacencia de asumir que decisiones "menos malas" como las game-key-cards de Nintendo, o el proyecto de "digitalización" de discos de Microsoft son una buena noticia. No, lo siento, creo que se han pasado de la ralla y que ya está bien.

Hay dos cosas importantes, la primera es que el formato digital no cuenta con las garantías suficientes para imponerse ya que lo primero que debería ocurrir (y una de las razones por las que las empresas lo quieren hacer tan rápido) es que exista un sistema externo a compañías, con entidad propia y una conservación en el tiempo, de esa "propiedad" digital. Una copia de un producto digital debería tener una entidad en si misma, lo único para lo que debería servirnos la cadena de bloques y los NFTs. Una forma de que se sepa que esa copia no es una mera copia de bits, y, además, que es de su propietario, aunque la empresa que lo vendió desaparezca y sus servidores ya no existan. Deberías poder seguir disfrutando de aquello que has comprado. Además deberías poder aplicarle las modificaciones que quisieses, poder prestarlo, venderlo o lo que te diese la gana. Si no no estás comprando nada, y si la compra no implica posesión, la piratería no es robar.

El otro punto importante es que lo que no puede implicar es sólo una pérdida de derechos para los consumidores que pasarán a tener, obligatoriamente, que contar con un acceso a internet para disfrutar de un ocio que no tendría por qué necesitarlo; que se van a imponer unos precios (ahora, además, dinámicos) que no se dejan regir por el mercado y, por tanto, sujetos a la mayor de las manipulaciones; que nos pueden eliminar de nuestra cuenta, o hacer desaparecer una cuenta que carece de sistemas de seguridad adecuados (no será por que no se han filtrado veces datos de los servidores de Sony ¿no?). 

La generación actual de consolas ha sido un despropósito tras otro. Tras 6 años apenas hay juegos que justifiquen el salto, el coste y las 5 o 6 subidas de precios del hardware. Hoy día las consolas cuestan casi el doble que en su lanzamiento, es algo completamente absurdo.

Sé que no van a acabar con los videojuegos porque existirán formas para que sobreviva. Ya es un ocio demasiado extendido, la industria cultural que más dinero mueve en el mundo, como para que un cambio como este termine con ella, pero si que se convertirá en algo más triste y oscuro donde no me van a encontrar. No me preocupa demasiado porque se que se mantendrá de alguna forma y porque, aunque no fuera así, tengo tantos juegos excelentes acumulados que no me harían falta nuevos. Me apena porque es una parte muy importante de mi vida, de mi pasado, de mi presente, y en caso de tenerlo, de lo que sería mi futuro, y en lo que a mí corresponde, no participaré de ese despropósito y aunque pierda la oportunidad de vivir ciertas experiencias, yo no validaré a Sony con lo que está haciendo ni lloraré que desaparezcan cuando lo hagan. Hace falta una purga muy grande entre los conglomerados que piensan que pueden manejar el timón de esta industria y que llevan una década marcando un rumbo equivocado. Y aún así seguimos recibiendo juegos increíbles, la mayoría de los cuales son creados por entusiastas que ponen su alma en proporcionarnos una experiencia inolvidable.

Este no es el fin de los videojuegos, probablemente ni siquiera del formato físico. Pero si es el fin de una era y debería ser la llamada a las armas que debemos responder.


[Update]

Una interesante reflexión al respecto de este tema por parte de Marta Trivi y Alberto Corona:


miércoles, 1 de julio de 2026

01/07/2026

 Mi alma es tan trasparente que hasta yo me sorprendo... Pero ¿qué se espera de un corazón completamente destrozado que trató de asomarse tras la coraza y tuvo que volver a esconderse? Es lo que hay, es lo que toca cuando uno solo siente que está "demasiado viejo para estas mierdas". No tener unos deseos muy grandilocuentes ni nada especialmente raro hay un gran problema y es que no hay mucho a lo que renunciar, no hay muchas cosas más que recortar. Todo es importante, chiquitito pero importante.

Es doloroso que la vida te ofrezca menos que a... en fin, vamos a dejarlo, que no es momento ni lugar. 

Hace ya... un buen tiempo que le dije a cierta C que no podría considerarla mi amiga por diversos motivos, pero el principal era que no me nacía contarle ciertas cosas. Ahora, años después, me doy cuenta que los requisitos se han vuelto más inalcanzables a la vez que más sencillos. ¿Cuánta gente puede contar en mi universo con ese estatus? Mejor no hacer recuento ¿no? La cuestión es que llegados a este punto ni siquiera puedo considerarlo una necesidad y probablemente por eso sea más complejo acceder a esa posición que a otra que debería ser más reestrictiva. No se si es triste o no, pero es así, otra de mis miles de contradicciones, supongo. Claramente puedo entrar en ese círculo dentro de lo que otras personas consideran una relación de ese tipo, pero cuando hablamos de alguien que, de niño, ya sentía la soledad cuando celebraba su cumpleaños en un parque infantil...

Demasiado viejo para esta mierda.

Estos días se está hablando mucho de la sensibilidad que hay tras (alguno de) mis escritos. De la que tengo, en general. Pero ¿sabéis qué? que, como todo lo "bueno" que tengo, es una condena. Suena de fondo "(8) entre toda esta gente te hubiese elegido otra vez, otra vez, y otra vez, y otra vez (8)" y se que eso nunca irá conmigo. Siempre he sabido que me falta el lápiz de cera por la nariz, la cuestión es que ahora mismo mi cabeza pide más la tijera en el espacio intercostal izquierdo, la wakizashi atravesando mi bajovientre.

30/06/2026 Desorden

 ¿Cuántas veces he hablado de desorden en este blog? ¿No son algunas de sus entradas más "famosas" sobre eso? Al final, al menos en mi caso, el desorden físico es una representación muy visual de mi mente.

Se termina un mes más, otro medio año que concluye inalterable, inalterado. La pesadumbre vuelve a coger fuerza, aunque el paso a enfado parece ganar la batalla aún, al menos en la mayor parte. Si que van apareciendo viejos conocidos, síntomas físicos y psíquicos del límite. Los eccemas son cada vez más agresivos, por suerte aún puedo tragar; las ganas de estar fuera se desvanecen pero por ahora no han llegado a volverse invalidantes.

En la última entrada quedaba más velado, pero si, gané el último concurso de microrelatos al que me presenté. Pero tampoco hay nada que celebrar ¿no? Al fin y al cabo la repulsividad que me rodea haría que no fuera agradable, o es lo que se supone.

Y sí, el cinismo emana cuando la oscuridad reina en este erial de pensamientos inútiles. La fina daga, ponzoñosa y de doble filo, capaz de causar un daño abrumador con el movimiento más simple. Una ligera "caricia" más cortante que el más afilado bisturí, dolorosa como un parto, penetrante, eficaz y precisa.

Demasiado viejo para juegos que no llevan a ninguna parte, demasiado cansado para insistir en historias que no estén claras. De verdad que lo siento, pero por muy abierto que esté a que la vida me sorprenda, tampoco voy a darme de cabezazos para partir rocas, porque la experiencia me dice que sólo me haré sangre, y porque demasiado tendría que merecer la pena. 

Esta no es noche para volcar por aquí unos pensamientos y sentimientos que son muy repetidos entre muchas de estas páginas y que, por encima de todo, no le interesan a nadie. En este mundo individualista solo se busca una respuesta vacía a un (muchas veces) fingido interés sobre el estado personal. Soluciones sencillas a problemas demasiado complejos para que no sirvan más que a autoafirmar convencimientos y poder seguir optando por los caminos irracionales con los que la práctica totalidad de la gente dirige sus "decisiones". Así que, en realidad, ¿qué más da cómo esté?

viernes, 26 de junio de 2026

25/06/2026 Lo que permanece

 Hartazgo profundo es el sentimiento que no me abandona y que está en el centro de todo. Las últimas semanas han sido complejas en lo que a "disfrutar" de mis sentimientos se refiere. Honda tristeza, terrible enfado, que culminan en el hieratismo habitual. Nada cambia, nunca. Y es que ni siquiera podemos hablar de ciclos porque los básicos permanecen haciendo gala de su inevitabilidad.

Los últimos días, quizá como combustible para convertir la tristeza en cabreo, se visibilizan más las faltas de respeto. Todos esos comportamientos, frases, gestos que se tienen conmigo que no pasarían por, siquiera, "de mal gusto", ya no digamos "aceptables" con otros seres humanos. Nunca lo entenderé más allá de esa culpa por no pararlo de un portazo, de una voz, transformándome en alguien más agresivo que deje salir la ira y que, como es lógico, tendrá más respetabilidad y, posiblemente, también más atractivo.

De verdad que aún no comprendo cómo se llegan a producir las situaciones que me ocurren, como las personas consideran que pueden tratarme como no tratarían a nadie más. Y lo más cojonudo es que si no lo soportas con una sonrisa y como fuese lo normal... ya está liada.

Pero bueno, que si, que puedo recibir las patadas que no le darías a la mascota, que sólo tengo defectos y que se puede jugar sin consecuencias. Que se puede contar con que siempre voy a estar, sin estar de forma recíproca. Porque al final, aburro ¿no? Soy un puto coñazo, confiable pero coñazo. Se me atribuyen tantos problemas que luego, claro, no encaja con los éxitos y los premios. Siendo tan inválido funcional ¿como he llego a sobrevivir y estar donde estoy?

Mis logros han molestado siempre tanto a mi alrededor que, naturalmente, uno deja de compartirlos. Pero no, no son regalos, no son "loterías" que llegan por sorpresa y que hay que festejar con champagne. Son minerales que ha costado mucho esfuerzo sacar, que me reafirman en lo que yo sé de mi mismo y en lo que hago, en que no lo estaré haciendo tan mal como podría parecer por los comentarios (vamos a llamarlos) "constructivos" de la gente. Es una putada pero cuando estudias mucho, te preparas intensamente, tratas de verdad de hacerlo bien, una buena nota no alegra tanto como si llega "gratis", el orgullo no es alegría, no va combinado. Y, naturalmente, el fracaso se siente mucho más fuerte que cuando te has dedicado a no hacer nada. Así en todos los aspectos de la vida. Es la maldición de la profesionalidad.

Y, cuidado, eso no quiere decir que no haya alegría ni satisfacción. Pero es tan fácil juzgar lo que pasa por mi cabeza sin estar dentro de la misma... ¡Qué más dará!

En el aspecto más cardiaco... ¿qué decir? Uno tiene ya muchos años y siempre creyó demasiado en el libre albedrío como para ser picapedrero. Tengo demasiada autoconsciencia como para saber que hay actitudes que no merezco y, por tanto, situaciones que no merece la pena alargar en el tiempo. Lo bueno y lo malo de tenerse a uno mismo tan racionalizado es que se puede estar abierto a que surjan historias, incluso sin que tengan que ser perfectas, y que si no lo hacen tampoco provocarán una caída dramática a los abismos... 

miércoles, 10 de junio de 2026

09-06-2026 Perder los modales

 Fugaz y explosivo, como un orgasmo, es la sensación de ver el resultado correcto de un experimento que no terminaba de salir como debía. No puedo negar que ha sido un buen momento en el día, probablemente el único que ha contribuido al alza de mi estado de ánimo. Y es muy curioso que no he querido compartirlo con nadie. Eso no quiere decir que no lo haya comunicado, pero internamente sabía que no quería explicar la importancia, que no quería tener que contar por qué es importante y ver la mirada vacía que se produce... No quería tener que ponerme la máscara para que tuviera que ser el "todo" que defendiese un buen día que no lo ha sido. Una semana que no tiene visos de mejorar, una máscara que pesa demasiado.

Y es que el fin de semana el "tironcito" del abismo no fue ligero. La oscuridad volvió a no ser un mero acompañante, un shader alrededor de mi silueta. Tuve que hacer ímprobos esfuerzos para salir de casa y, lo más "divertido", el abismo físico que supone la calle desde un 6º piso no produjo ningún vértigo; al contrario, resultaba excesivamente tentador.

Puedo jugar con las tijeras todo lo que quiera sabiendo que no me las voy a clavar en el pecho, pero las venas arden cada segundo, el cálculo mental de las pastillas necesarias y el efecto de cada una de ellas, los diferentes reactivos al alcance de la mano en un laboratorio de investigación... Los síntomas llevan siendo cristalinos demasiado tiempo, el roce con las paredes, cerrar los puños, la respiración; la rabia, el llanto anudado perennemente a la garganta, la visión de tunel, no poder pensar, el abrumador hieratismo, hartazgo, deseo de dolor físico que permita sacar la cabeza del océano de oscuridad. 

"¿Qué tal?" "¿Cómo vas?" "¿Cómo lo llevas?"... Quien pregunta no quiere recibir la respuesta que recibe, y esa respuesta es inmensamente más optimista que la realidad, porque a nadie le interesa la realidad. Hace meses que, en muchos casos, ni siquiera respondo o lo hago con evasivas, pero esas evasivas van siendo cada vez más frecuentes y se extienden a otras preguntas y a todos, sin distinción.

¿Cómo estoy? Pocas veces he sentido la profundísima tristeza que siento hoy, una tristeza tan indescriptible que la mera curiosidad de saber cuán lejos puede estar el fondo, como una especie de reto masoquista, creo que es lo que me mantiene aún aquí. Y claro, habiendo llegado al punto en que no me apetece enmascarar demasiado, o que la máscara ya no puede ocultar el vacío interior, ya incluso trasluce en mi expresión.

Ayer N me decía que daba la impresión de que quería decirle algo y no lo hacía, hoy le ha llamado mucho la atención la tristeza en mi rostro. Para alguien con ella, con lo que representa, o ha representado, en estos momentos, es un gran contraste ya que en algo que no puede considerarse más que una llamada de atención, es posiblemente la que se ha encontrado, a la vez, la llave hacia las profundidades y el enmascaramiento más fuerte. Que mi cabeza establezca que se ha llegado al límite y que ya no hay más disfraces...

¿Que hay cosas que te quiero decir y no te digo? Claro que las hay, infinitas, volubles, cambiantes. ¿Soy más claro para decirte que nos veamos fuera de ese maldito edificio? ¿Te explico mis intenciones? ¿o te narro por qué no te digo estas cosas? ¿Te cuento las razones fundamentales de mi estado de ánimo? Estoy harto de recetas de psicología barata, de que tenga que cambiar yo, de que no culpe afuera o de que busque mis contras... Muy harto. Cansado de la diferente vara de medir, de tener que atribuirme la autoculpa de todo cuando la práctica totalidad de los seres "racionales" que habitan esta tierra son autentica ponzoña andante a las que se les perdona todo, defectos fisicos, psicologicos e intelecturales. No se si en unas horas, o en unos días, o... en algún momento, tendré ganas de seguir obviándolo, pero ahora mismo no me interesa y mucho menos en mi soledad.

Uno de los pensamientos que más me vienen en estos momentos es uno muy egoista pero racional y perfectamente entendible. Quiero ser "el error" de alguien. El otro día comentaba medio en coña que ni he experimentado, ni creo que vaya a experimentar nunca que me "acosen" en referencia a tener que dar yo "calabazas" a alguien. Eso que parece que todo el mundo ha vivido, pues no... como está tantas veces escrito en estas 1501 entradas... yo no soy "querible", una autentica lástima. Las veces que más cerca he estado de una experiencia similar eran situaciones tan terriblemente concretas y puntuales que... en fin... 

Me voy a la cama, que ya no hilo pensamientos en orden, no sin antes dejar esta joya de Veintiuno



Por un instante lo veo
Exterior, noche, concierto
Floto hacia donde me esperas hoy
Mientras me incendio por dentro

En el cuaderno rojizo
En el que ya nunca escribo
Cosas que no me atreví a decir
Vuelan y te las dedico
Oigo su voz y de repente primavera
Cada palabra se convierte en un poema
Aunque sea solo una vez
Quiero perder los modales
Llévame a ver el final
Hasta saber a qué sabe

Échame sal en la herida una vez en la vida
Que ya aprenderé
Ni tengo medida
Ni quiero tener
Nos echan ya del local,
tengo los nervios en flor
Hay una fiesta después
pero nadie me invitó
Nos encontramos más tarde
y tú vas de la mano
De un joven promesa
recién cancelado
Hay casi famosos,
estrellas de talent
Cantantes de indie
intentando arrimarse
Hay un director que te ofrece un papel
Si quieres salir de este piso con él

Y entretanto
Me está dando lecciones de meritocracia
Gente con apellidos de la aristocracia
Aunque sea solo una vez
Quiero perder los modales
Llévame a ver el final
Hasta saber a qué sabe

Échame sal en la herida una vez en la vida
Que ya aprenderé
Yo ya no tengo salida
Y no la quiero tener
Por una vez en la vida (oh-oh-oh-oh-oh)
Por una vez en la vida (oh-oh-oh-oh-oh)
Por una vez en la vida (oh-oh-oh-oh-oh)
Por esa vez en la vida que nunca se olvida (oh-oh-oh-oh-oh)
Aunque sea solo una vez
Quiero perder los modales
Llévame a ver el final
Hasta saber a qué sabe



miércoles, 20 de mayo de 2026

19/05/2026 El (no) día D

 Tenía un título, frase, lo que sea, perfecto para la entrada de hoy pero se me ha olvidado. Así tengo la cabeza. Ha sido un día más complejo de lo que esperaba en un principio y que ha demostrado que la idea buena era la de no estar allí estas fechas, el problema es que no por lo que se podía pensar en un primer momento.

Decepciones más que importantes que marcaran consecuencias. No se si consecuencias esperadas o inesperadas, pero es lo que hay, a cada acción le viene su reacción, algo que se aprende desde bien pequeños. O al menos es algo que debería aprenderse. Parece que no todo el mundo lo entiende igual. A mi, desde luego, esta experiencia me está trayendo muchas enseñanzas que habrá que aplicar.

Sabe mucha gente que no quería ser este tipo de líder, pero hay comportamientos que no se pueden permitir. Al final este fue el día D, pero no lo fue, al mismo tiempo. Paradojas de la vida, supongo.

martes, 19 de mayo de 2026

18/05/2025

 ¿Qué pasará? ¿qué misterio habrá? Me da que no va a ser mi gran noche. Mañana se deciden muchas cosas y probablemente ninguna. Y  no, no estoy bien, pero en realidad eso ¿a quien le importa?

lunes, 18 de mayo de 2026

17/05/2026 Dulces sueños

 Me confundes de una forma muy extraña porque no se si querrías que estuviese contigo e intentase hacerte la vida más llevadera, más agradable, o que me aleje y te permita olvidarte de mi. Según pienso en mi respuesta a tu último comentario, el que sea, creo que buscas una mano, un hombro en el que apoyarte, y a continuación parece que solo quieres que te dejen en paz.

Aunque prefieras no soñar yo te seguiré deseando dulces sueños, que te alegren un poco el corazón y te hagan más llevadero el día a día.

domingo, 17 de mayo de 2026

16/05/2025 Lo que no te digo cuando te digo hola

 Pues al final resultó que el número estaba bien escrito y que hiciste la más difícil de las opciones, ni muy al principio, ni pasar de todo, la que implica que algo lo tuviste que meditar, que es más importante que una simple anécdota. Lo cual no deja de descolocarme, como la cadencia de los mensajes y el freno en seco a las conversaciones más ligeras.

Te pienso tanto... no quiero cometer un estúpido error que te aleje, ni que el error sea no acercarte. Las opciones se desdoblan en dos muy marcadas y la que vería más clara "desde fuera" es la que la experiencia me lleva a descartar por imposible (algo que refuerzan los "cortes"). La otra opción, más esperable por el pasado aunque más alejada de Ockham se descarta en esas miradas, en el suspiro de alivio, en la, a priori, incontenible sonrisa, en los susurros, en esa forma de hacerme ver, de hacerse ver, que ha pensado en mi, aunque sea un segundo.

¿Qué es lo que no le digo?, lo que no te digo... tantas cosas... Todo lo que no te digo por miedo a asustarte, que posiblemente sea lo mismo que puede terminar haciendo que pienses que lejos estoy yo. Ver patrones en miles de puntos con decenas de miles de dimensiones es más sencillo que saber qué hacer a continuación. Sé demasiado bien lo que es no querer hacer nada, ni estar con nadie, con la seguridad del propio dolor, lacerante y tranquilizante al mismo tiempo. Por eso se que salir de ahí no es algo que uno elija, al menos no del todo. Los pensamientos oscuros son la respuesta más directa y rápida a cualquier interacción y pueden ser puñales muy afilados. Hace falta una motivación en la que apoyarte para salir, pero no puede ser demasiado grande porque se puede presentar como un abismo demasiado insalvable. Aunque suene un poco demasiado a libro de autoayuda también hace falta estar un poco abierto a que la vida en general pueda mejorar, aunque solo sea porque no se vea como puede ir a peor. Y esa es una cosa que te diría si las palabras no tuvieran consecuencias que quedasen escritas en piedra, si se puede rebobinar si provocase un daño, que ni tu ni yo tenemos nada que perder y quizá un mundo que ganar.

Te diría que me gustaría que me incitases a hacer cosas distintas, que te gustasen y que te hiciesen feliz ese rato. Que animándote a hacer algo conmigo descubrieses aficiones nuevas o recuperases las que has dejado de lado.

Te contaría el pánico que me dan los 15 años que acaban de cumplirse sin esa intimidad donde no querría hacer el más absolutos de los ridículos. (Que te deseo, por si no queda claro, y que desearía conocer cada uno de tus placeres, culpables o no). Que quiero entender qué hay debajo de esa crisálida que tienes, conocerte lo suficiente para saber si hay heridas sanables y, si las hay, si puedo ayudarte con ello.

Querría ofrecerte mi apoyo para que pudieras desarrollarte en aquello que te haga feliz, sin que pensases ni por un momento que considero que eres poco o cualquier tontería similar; y a pesar de que ello te llevase a darte cuenta de que quizá, el que no soy suficiente soy yo (y no ahondaré en ese autoataque gratuito que me "regalo"). 

Al menos a mi mismo me queda bastante claro que quiero hacer las cosas de forma diferente a como las he podido hacer en el pasado, porque me importas y realmente me dolería perderte por hacer algo mal (que lo hago y lo haré). No te he deseado buenas noches ni que sueñes... cosas bonitas, aunque lo haría ahora mismo, lo habría hecho. No te digo lo que me gustaría que estuvieses aquí, y enseñarte mi ciudad, la comida española que ojala te gustase, mis manías, mis ñoñerías, todas mis contradicciones y, por supuesto, conocer el espejo de todo esto en ti. 

Mientras tanto sólo la torpe conversación de un muchachito confuso sale de mis dedos tras recibir la ansiada notificación en el teléfono...

viernes, 15 de mayo de 2026

14/05/2026 Un abrazo

 Realmente pensaba que sabría qué escribir, qué expresar, y no es así. Un cúmulo de sensaciones en un día completamente distinto a lo que había pensado hasta llegar a él y solo puedo decir que el punto central, el núcleo alrededor del cuál giraba todo merece lo que es posible que se convierta en el último recuerdo de este arco. Ha sido más cálido y acogedor de lo que esperaba, y más con la nula naturalidad con la que ha llegado, con el desastre de horas, minutos y segundos previos y la aplastante tristeza posterior. 

Ahora bien ¿es posible que ya no sepa ni escribir nueve números a derechas? ¿Soy tan terriblemente estúpido o simple y llanamente estúpido? En fin, supongo que poco importa y que este impás tenía que sorprender de principio a fin. Posiblemente ningún final mejor que el de la primera luna demoniaca para cerrar por hoy y, en cierto modo, cerrar por siempre

jueves, 14 de mayo de 2026

13/05/2026 Futil espera

 Los hilos de pensamiento desaparecen, la ansiedad no hace más que crecer. Llegó el momento de las estupideces ¿no? En fin, al menos esta vez será... diferente

martes, 12 de mayo de 2026

11/05/2026 Entonces nosotros ¿qué somos?

 Intrincada pregunta que se me ha planteado hoy que después de un nuevo día complicado. ¿Qué somos? Dices mientras cuestionas cada una de mis palabras anteriores. Cabe la posibilidad de que mis niveles de cortisol y, en general, de negatividad, sean los culpables de que tus palabras me lleguen así, pero lo cierto es que no las siento como un "pique saludable" ni como parte de un juego al que es posible que no sepa jugar. Me gustaría poder agarrarme a que es la proyección de un escudo para impedir que nadie se acerque más de lo que consideras debido, o la muestra más clara de lo "directa" que dices ser, pero lo cierto es que noto en tus palabras una hoja cortante que probablemente ahora no me venga demasiado bien, no cuando lo que ansío es "cortar por la línea de puntos". El problema es que tampoco encaja del todo, cuando me da la impresión de que te gusta mi compañía, claro que eso es lo que puede ser una proyección mía de una realidad inexistente.

¿Qué somos? Creo que esta semana no podría responderte a eso. Probablemente sea más sencillo responder qué es lo que no somos porque también es como tu misma has empezado a decir con ese "no somos compañeros de trabajo". ¿Tu crees que amigos es una buena forma de describirlo? Así lo dijiste hace no mucho, aunque no se si es como querías describirlo o se te escapó. Yo no estoy completamente seguro de poder categorizarlo así cuando creo que a mi alrededor hay... quizás dos o tres personas que podrían entrar en mi definición de amistad y ni siquiera estoy seguro de que sea completamente así. Y es que hay gente que entraría esa definición para casi cualquiera, puede que a quien te referías hoy entrase, pero en la mía caen en un punto que igual es importante. No tengo la necesidad ni, incluso, el interés, de quedar con casi ninguno de ellos, ni tan siquiera de hablar con ellos. En cambio si lo tengo contigo. En contraposición con varios de ellos he hablado de muchas cosas que, viendo tus reacciones, no creo que pudiera hablar contigo, no de esta manera. No se si quiero, o si debo, plantearme algo así ahora mismo. Al fin y al cabo tú no pareces tener ese interés de verme fuera de esas cuatro paredes, las mismas paredes que me han destruido 

lunes, 11 de mayo de 2026

10/05/2026 Capibaras

 ¿Por qué La Oreja de Van Gogh se ha empeñado en hacerse eso a si misma? Yo, desde luego, prefiero que tantas canciones que han sido, y son, tan importantes en mi vida queden como estaban, en su momento, con Amaia los primeros años, con Leire después. Igual que no olvidaré nunca El Universo Sobre Mi abriendo mi primer concierto en la voz de Eva Amaral, no olvidaré los de Amaia y Leire (incluyendo aquel último concierto de Amaia donde ya se veía que algo no iba bien del todo). Pero esta especie de regreso autoversionado... qué pena... Qué malo es el ego, y que horribles las justificaciones por las que, por pena o nostalgia, todo vale... No, no podía dejar de hacer un apunte sobre el tema.

En fin, un domingo que no iba a ser rutinario aunque intentase serlo lo más posible. Se acerca una sensación similar a aquel 13 de marzo de 2020, supongo que se irá haciendo más acusada a medida que el viernes llegue a Delicias, cuando, ya en el Alvia que me llevaba de vuelta a casa, sabía que salía de un Madrid que, a mi vuelta, ya no sería igual.

El hervidero que es mi cabeza no descansa, ni lo hará. Habría formas de hacerlo callar, pero ninguna a la que quiera o me permita recurrir. No deja de ser irónico que sí me plantee como aceptable la solución definitiva, pero no a las que se agarra la inmensa mayoria de seres humanos. Estas neuronas nunca fueron fáciles, ni agradables.

Twitter me "tortura" desde hace unos días con frases ñoñas que expresan demasiado bien algunos de mis hilos de pensamiento, en los que quiero habitar, al menos.

Duele tanto estar tan cerca, y a la vez tan lejos, "so close and yet so far" (no, no voy a poner a Giselle, aunque esa escena aparezca siempre con esa frase) de un vuelto absoluto a todo... Es posible que nunca haya estado tan cerca una vida más que apetecible, no sencilla, pero sí disfrutable. Tres o cuatro pequeños cambios, o simplemente confirmaciones, y todo sería radicalmente opuesto. Puede que incluso menos y pasaríamos la más absoluta de las hieráticas desmotivaciones a un genuino interés por disfrutar cada segundo. 

Pero supongo que mi vida es mi vida y este espírituo debe tener demasiado pecados por purgar de vidas pasadas. Lo siento, no me vale la psicología barata que me niego a repetir por aquí. Hay cosas que ni dependen ni dependerán nunca de uno mismo y menos aún sin convertirme en alguien, o en algo, que no quiero. Ni pienso que sea perfecto (nada más lejos...) ni tan horrible como para considerar que es necesario que cambie en un sentido que no me haría mejor. Utilizando la analogía de más arriba, si quiero acallar "las voces" se que podría hacerlo con drogas, diferentes, incluyendo las más accesible, peligrosa y normalizada, el alcohol. Y posiblemente eso no solo no alejaría a otras personas, si no que las acercaría pero [...] eso no soy yo, ni, en ningún caso, me haría mejor. Podría ser un déspota y recibiría más respeto, pero no mejor. Podría des-responsabilizarme de lo que no me corresponde. Podría incluso asumir las consecuencias que todo ello me acarrease, a mi, a diferencia de a quien ya es así y no le pasa nada pero, de nuevo, eso no haría que yo no supiera que estaba diluyéndome en algo que no me interesa. Así que es una encrucijada sin solución aparente.

Como he hecho siempre seguiré hasta el final, con el compromiso al 120% pero viendo el precipicio, sin vendarme los ojos. Como en la analogía que más me viene a la mente estos días, un lento e imparable glaciar. Con todo lo que ello implica.

¿Por qué "capibaras"? Por los que he estado terminado estos días para esa ligera despedida y dejar al menos un recuerdo, por lo que pueda pasar.



domingo, 10 de mayo de 2026

09/05/2026

 No pensé que esta fuera a ser la canción de vuelta de este elemento al blog. Sí la autora, que se ha convertido por derecho propio en la banda sonora de esta etapa, pero no necesariamente la canción que termina el post. ¿Cuántas hay? ¿Cuántas entierran el contenido publicado en estas entradas, con su significado o sin él, con la cripticidad que las caracteriza y lo cristalinas que eran en esa maraña de sinapsis que es pensamiento?

¿Por qué esta? Porque ha empañado mis ojos según iba a la compra este sábado complejo que ahora mismo es, a la vez, uno más entre tantos y el que podría ser el último que pase en esta ciudad. Esto último es, por muchos motivos, difícil que se cumpla, pero el hecho de que no sea imposible ya es, en si mismo, importante... Dentro de 7 días no estaré aquí aunque hace un mes estaba más o menos seguro de que, al menos ese sábado, lo estaría.

La semana que va a comenzar es todo lo contrario a una semana de transición, aunque cumple casi todos los parámetros. Es una semana de ruptura y cierre previa a la que debería haber sido la de ruptura y cierre. Porque sí, aunque nada cambie, todo va a cambiar. Aunque el... 23 de mayo vuelva, el 25 pisase el mismo laboratorio otra vez y la decisión fuese que no hay decisión... en realidad muchos "cristales" están destinados a romperse esta semana.

Casi una semana seguida soñandome con el mismo lugar, distintas cosas. Con el cuerpo y, sobre todo, la cabeza, agotados. Hoy me levanté tarde tras un delirio onírico que, por primera vez en mucho tiempo ha sido agradable, y el resultado es que hay quien se ha pensado que yo ya "no estaba". Creo que eso marca muy bien lo que debe transmitir mi aspecto, mi voz, mi aura... Y quizá también lo que debería ocurrir porque este agotamiento no se termina y sólo quiero descansar...

Es lo que tiene no ser suficiente.



En la tierra del silencio
Se ha quedado mi garganta
Entre todas tus excusas
Todo lo que no me cuentas
Las promesas que no llegan

Yo que di por ti la vida ya
Ya de vida no me queda
Si me voy y lo hago a tiempo
No digas que te dejé
Di que salvé nuestros cuerpos

Te mentiría si no dijera
Que te voy a echar de menos
Que has llegado tan lejos
Que te sigo queriendo

Y no hay nada peor
que marcharte cuando no quieres marcharte,
pero va tocando

Dejar atrás el drama
levantarse una mañana
y no sentir que te estás ahogando

Y no hay nada peor
que achicar el corazón
Y mirar cómo los días pasan

Una espera eterna en la estación,
donde nadie pierde y tampoco gana

Cuando encuentres lo que quieres
Si el amor aun nos maltrata
Puedes llamar a mi puerta
La dejo por siempre abierta
No te guardaré rencor

Sé que a veces en la vida
Las personas aparecen
Cuando aún algo les duele
Cuando la maleza crece
y contamina su interior

Te mentiría si no dijera
Que ya me estoy arrepintiendo
Que has llegado tan lejos
Y me tengo que ir yendo

Y no hay nada peor
que marcharte cuando no quieres marcharte,
pero va tocando

Dejar atrás el drama
levantarse una mañana
y no sentir que te estás ahogando

No hay nada peor
que achicar el corazón
Y mirar cómo los días pasan

Una espera eterna en la estación,
donde nadie pierde
y tampoco gana

Y ojalá vuelvas,
y sepas quererme
como te he querido yo

Y ojalá vuelvas,
no te pese el orgullo,
y hayas curado lo que te atormenta

Y ojalá vuelvas
y te vayas de este mundo
conmigo de la mano,
conmigo de la mano

Y ojalá vuelvas

Para quedarte

Ojalá vuelvas

Y quieras quedarte

Y quieras quedarte

Y quieras quedarte