domingo, 29 de mayo de 2011

3 años 4 meses 17 días

3 años, 4 meses y 17 días... Ese es el tiempo que hace desde que tuve lo que fue la primera cita "formal" con la que por esos entonces era mi novia (y que en estos momentos desearía que lo siguiera siendo).
Aún recuerdo ese día como si fuera ayer, recuerdo perfectamente los comentarios, el frío, el miedo que me atenazaba, los cuadros de la exposición que vimos, el tacto de la hierva helada sobre la que nos echamos. En definitiva, lo mágico de ese momento.
Mi cabeza tiene una privilegiada memoria y tras ese tiempo, y todo lo que ha ocurrido, es capaz de volver a mostrarme toda la sucesión de momentos y sensaciones de casi cada uno de los instantes vividos desde 3-4 días antes de ese momento hasta ahora.
Supongo que es algo que ya ocurrió y que de nada sirve recordar el pasado, pero aunque no sirva de nada, para mi esos momentos serán inolvidables hasta que mi cerebro sea corrompido por la muerte, ya sea de parte de él debido a alguna enfermedad o a que mi forma de ser cambie tanto que empiece a ingerir sustancias (muy extendidas entre la sociedad) que lo vayan destruyendo o como parte de la muerte natural, dentro de unas cuantas décadas, de mi propia persona.
De todo en esta vida se aprende, absolutamente de todo, aunque normalmente de lo que más se aprende es de lo malo, y haya veces que no queramos aprender, porque lo aprendido no nos gusta. Pero de todo se aprende.
Yo no soy el mismo chico asustadizo de ese frío sábado de Enero, parece que fue ayer pero ha pasado mucho tiempo. Y ahora es cuando hay que demostrar la diferencia entre ser bueno y ser extraordinario, ahora es cuando no me voy a hundir en mi propia oscuridad porque la oscuridad siempre ha sido más útil si se canaliza hacía algún objetivo nuevo que uno se pueda marcar.

lunes, 23 de mayo de 2011

Desde el puerto - LODVG



Desde el puerto he visto amanecer
con tu ausencia sentada junto a mí.
Me ha invitado a no dejar atrás
el capricho de verte sonreír.

Y cada minuto
espera su turno,
se escapa, se pierde,
se une al mar.

Sobre el agua se dibuja una historia ya dormida,
en silencio escucho el verso de tu despedida.

Es tu ausencia mi amiga en soledad,
me ha contado que el sol sale por ti.
Tiemblo, descanso, ahora escucho su voz.
Me miro en sus ojos, me llevan a dormir.

Y cada minuto
espera su turno,
se escapa, se pierde,
se une al mar.

Sobre el agua se dibuja una historia ya dormida,
en silencio escucho el verso de tu despedida.

Quisiera tenerte aquí un segundo,
decirte que el mundo no tiene luz.

Sobre el agua se dibuja una historia ya
dormida,en silencio escucho el verso de tu
despedida.

domingo, 22 de mayo de 2011

Quererse a uno mismo

Hola a todos. Hoy vengo a hablaros de eso que yo no tengo... autoestima. Es otra de las cosas que estoy tratando de cambiar. No puedo vivir siempre con la autoestima por el suelo, o directamente sin ella.
Pero no es fácil. Me lo he propuesto de verdad. Creo que para que me valoren los demás, primero tengo que valorarme yo. Pero hay días que es muy duro, ahora mismo, por ejemplo, estoy hundido. Principalmente es nerviosismo porque mañana tengo uno de los exámenes jodidos de esta convocatoria, añadido a que me siento muy muy solo y que no quiero perder lo que estoy perdiendo...
Y ahora es cuando más tengo que confiar en mi mismo. No se si he salido de otras situaciones peores o no, ahora mismo no es momento de pensar en eso. Ahora mismo necesito creer que puedo tirar hacía delante. Que puedo con el examen y con los que vienen detrás.
Y que, aquello que pretendo hacer después, me va a salir bien. Al menos tengo que intentarlo, al menos tengo que luchar por ello, tengo que luchar por ella...
Así que, en esas estamos. En que ahora mismo tengo más nervios casi que nunca en mi vida por un examen, y menos apoyos que nunca. Pero tengo que tirar, tengo que seguir, si no lo hago yo ¿quién lo va a hacer?

Opiniones de #spanishrevolution

jueves, 19 de mayo de 2011

Es muy duro seguir

Hola un día más.
Ayer estaba mejor... la verdad es que estaba mejor, pero hoy me he dado cuenta que no puedo... no puedo más. La necesito... la necesito conmigo, necesito su cariño... su amor. Ni siquiera puedo ir por la calle yo solo. No puedo soportar la soledad.
Supongo que me la he buscado pero no lo se... Yo solo quiero hacer las cosas bien y parece que no puedo...
Bueno, hoy no puedo ni acabar de oír Blodec... necesito dormir... o lo que sea

miércoles, 18 de mayo de 2011

De cuando uno deja de seguir sus propias normas

Bueno, hoy estoy aquí, tras un tiempo bastante duro (en el que aún estoy metido pero tratando de salir) para hacer otra de mis reflexiones.
¿Cómo empezar esta vez? Pues a ver, la cosa es que en estos momentos estoy en una situación muy delicada que me impide incluso escuchar música debido a mi destrozado estado de ánimo. Pero el momento actual no es de lo que voy a hablar hoy sino más bien de porqué he llegado a esta situación.
Bueno básicamente he llegado a esta situación porque dejé de oír y respetar mis propias normas. Yo tenía (y tengo, o al menos eso creo) unas normas claras y sencillas sobre las relaciones. Para que fuera bien, yo debía ceñirme a esas reglas y, dada su naturaleza, con eso debía de bastar, aunque se pueden aplicar en cualquier caso.
Parte de esas normas (las más dañadas probablemente) eran la confianza en la otra persona y el respeto a la misma y sus decisiones/acciones. Bueno pues he fallado en ambas, no ha sido a propósito ni mucho menos, pero lo cierto es que dejé de oír a mi "policía interior" pararme los pies y fui, poco a poco, destruyendo esas 2 reglas.
La confianza en la otra persona es básica. Por supuesto que no tiene que ser ciega sino bien fundada pero eso no quiere decir que se pueda anular por pensamientos injustificados o con un trasfondo más amplio del imaginable a primera vista.
Y esto nos lleva a la otra regla, el respeto. El respeto hacía los pensamientos y acciones de la otra persona es absoluta y totalmente imprescindible si se pretende llegar a una convivencia sana. Se puede no entender o compartir una forma de pensar o de actuar pero no se puede dejar de respetar. Se puede tratar de enseñas y demostrar si está o no equivocado pero no se puede imponer o destruir un pensamiento de la otra persona sólo porque no coincida con el tuyo.
Yo he visto cómo puedo fallar ante mis propias reglas, debido al miedo a la pérdida que, como ya decía el Maestro Yoda (que sabio era el jodío para ser un personaje de ficción) lleva al lado oscuro.
El miedo a la pérdida es lo que nos trastorna, nos vuelve peores personas de lo que jamás podríamos pensar. Yo lo he descubierto, y espero que no sea tarde. Al haberlo descubierto lo estoy controlando ya desde hace un tiempo pero espero poder recuperar lo perdido ya que no puedo vivir sin ello...
Desde luego que hay otra serie de "reglas" que no he roto y de las que no he hablado y que esto es más válido aún si lo aplican todos los miembros de la convivencia pero yo no puedo permitirme volver a destruir mis propias normas por aspectos ridículos y absurdos que, sin duda, se debieron a pensamientos subjetivos que no tenían planteamientos reales en un principio y posteriormente se fue construyendo una bola muy muy grande que implicaba unos actos "contra" otros anteriores.
Yo no era así, yo no quiero ser así, y me convertí en eso. Ahora que lo he visto claro puedo arreglar los "bugs". Al fin y al cabo la vida es un continuo proceso de aprendizaje, no hacemos otra cosa que aprender y... bueno, si los violadores, asesinos, terroristas, maltratadores, delincuentes en general, suspensos, caídas... y otros tipos de momentos malos se merecen una 2ª oportunidad, yo creo que... bueno que yo creo que yo también para poder demostrar lo aprendido...