miércoles, 1 de julio de 2026

30/06/2026 Desorden

 ¿Cuántas veces he hablado de desorden en este blog? ¿No son algunas de sus entradas más "famosas" sobre eso? Al final, al menos en mi caso, el desorden físico es una representación muy visual de mi mente.

Se termina un mes más, otro medio año que concluye inalterable, inalterado. La pesadumbre vuelve a coger fuerza, aunque el paso a enfado parece ganar la batalla aún, al menos en la mayor parte. Si que van apareciendo viejos conocidos, síntomas físicos y psíquicos del límite. Los eccemas son cada vez más agresivos, por suerte aún puedo tragar; las ganas de estar fuera se desvanecen pero por ahora no han llegado a volverse invalidantes.

En la última entrada quedaba más velado, pero si, gané el último concurso de microrelatos al que me presenté. Pero tampoco hay nada que celebrar ¿no? Al fin y al cabo la repulsividad que me rodea haría que no fuera agradable, o es lo que se supone.

Y sí, el cinismo emana cuando la oscuridad reina en este erial de pensamientos inútiles. La fina daga, ponzoñosa y de doble filo, capaz de causar un daño abrumador con el movimiento más simple. Una ligera "caricia" más cortante que el más afilado bisturí, dolorosa como un parto, penetrante, eficaz y precisa.

Demasiado viejo para juegos que no llevan a ninguna parte, demasiado cansado para insistir en historias que no estén claras. De verdad que lo siento, pero por muy abierto que esté a que la vida me sorprenda, tampoco voy a darme de cabezazos para partir rocas, porque la experiencia me dice que sólo me haré sangre, y porque demasiado tendría que merecer la pena. 

Esta no es noche para volcar por aquí unos pensamientos y sentimientos que son muy repetidos entre muchas de estas páginas y que, por encima de todo, no le interesan a nadie. En este mundo individualista solo se busca una respuesta vacía a un (muchas veces) fingido interés sobre el estado personal. Soluciones sencillas a problemas demasiado complejos para que no sirvan más que a autoafirmar convencimientos y poder seguir optando por los caminos irracionales con los que la práctica totalidad de la gente dirige sus "decisiones". Así que, en realidad, ¿qué más da cómo esté?