martes, 31 de octubre de 2017

Larga vida a Kinect

Kinect, esa cámara que se sacó Microsoft de la manga hace algo más de 8 años bajo el nombre de Project Natal. Posiblemente el mayor caso documentado de publicidad engañosa al que se ha enfrentado el mundo de los videojuegos, y hay que reconocer que se han producido muchos a lo largo de estos años.


Muchos recordamos aquella presentación en el E3 de 2009, con un nuevo producto para Xbox 360 que buscaba competir contra los sensores de movimiento de Nintendo y Sony. Microsoft acababa de comprar una empresa que había patentado una cámara capaz de medir e interpretar la profundidad que se presentaba ante ella y las posibilidades eran ilimitadas.
Nos presentaron un trailer que hacía las delicias de cualquier jugador, aunque pareciese ridículo lo que hacía la familia, y quien lo niegue miente. Todos nos imaginábamos un mundo de interacciones nuevas, dinámicas, sencillas, llevando lo que nos había mostrado Wii a un nuevo nivel. El único problema que nos planteábamos es que ninguno tenemos un salón como el que salía en el vídeo, pero eso ya sería un problema del futuro. Nos aseguraron que todo lo que mostraban eran demos técnicas reales y que en breve podríamos probarlas por nosotros mismos.

lunes, 30 de octubre de 2017

Qué electricidad - Carlos Sadness

Escribo esta entrada en domingo en previsión de no poder hacerlo cuando la publique, si dejo escrita alguna las puedo ir sacando poco a poco a lo largo de la semana. Hacía ya algún tiempo que no ponía una canción y me parece un buen momento porque he recuperado la sana costumbre de llevar los cascos en parte de los trayectos que realizo cada día. En el metro prefiero no llevarlos, pero en los caminos a pie si que he vuelto y lo agradezco, la verdad. Echaba de menos amenizar con banda sonora los pasos.
¿Por qué esta canción? Pues fundamentalmente por casualidad, estaba en Facebook y su autor la ha recompartido con motivo de los 6 millones de visualizaciones del vídeo. No la había compartido por aquí (cosa rara perteneciendo a un disco considerablemente especial) así que, aquí la tenéis.


domingo, 29 de octubre de 2017

Domingo a última hora

Domingo por la noche ya... Este fin de semana me ha cundido un poco más y he podido escribir algunas entradas para ambos blogs que me permitan tirar de ellas a lo largo de la próxima semana, pero casi no me da tiempo a escribir la de hoy.
De hecho, en realidad no he escrito nada de la semana porque ayer no hablé de ella, pero tampoco hay mucho más que decir. Parece que la rutina de la ausencia de rutina se ha instaurado y van pasando los días sin que cambie. A ver si esta semana que empieza puedo dar un avance importante a varios temas que me interesan y vamos encauzando los nuevo hábitos.
En cualquier caso los días van pasando y no hay nada que los detenga. Dentro de nada llegará el siguiente fin de año y, antes de que nos demos cuenta incluso 2018 habrá llegado a su fin. El tiempo cada vez pasa más deprisa y más nos vale agarrarnos y luchar por las cosas que nos hacen mejores, que nos hacen felices, que no esperar y esperar a que las situaciones cambien por ellas mismas.
No os aburro mucho más que debo irme a dormir para coger el tren en unas horas. Como ya os digo durante esta próxima semana si que espero ir sacando algunas entradas más o menos interesantes (aunque bueno, interesante es un concepto muy subjetivo y depende del destinatario, eso está claro). ¡Nos vemos!

sábado, 28 de octubre de 2017

Alfonso Zapico repite como Conspirador


Hace ya un tiempo que desde Letras Corsarias (y sus librerías compañeras) empezaron La Conspiración de la Pólvora, ya sabéis, esa iniciativa de la que ya os he hablado en otras ocasiones en la que acercan a autores a un tour por sus librerías para que conversen con los lectores de una forma un poco distinta a lo que son las presentaciones habituales. Esa iniciativa que ha sido galardonada con el Premio Nacional de Fomento de la Lectura. Y casualmente empezaron con Alfonso Zapico presentando el primer tomo de su Balada del Norte.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Pequeño update para mis ansiosos fanáticos

A la vista del enorme éxito suscitado por las últimas entradas, con activa visualización por parte de usuarios recurrentes, viejos conocidos y nuevas incorporaciones siento la presión de manteneros un poco más actualizados, aunque sea con poquita cosa.

domingo, 22 de octubre de 2017

Cunde más el ejemplo que las lecciones magistrales

Como me voy a ir al destierro bloguero (vale, no es para tanto pero queda como más dramático así), os dejaré hoy con una de esas "reflexiones trasnochadas" que os permitan paliar el mono un día más. Y es que no quería irme sin comentar un caso que me ocurrió la semana pasada en el metro y que me dejó un poco preocupado con la sociedad. Vale que no esperaba otra cosa pero es como más grave cuando lo ves en directo.
Resulta que iba yo en mi camino de vuelta a casa, tras el curro, y entraron en el metro una pareja de ancianos, ciegos. Supongo que ya os imagináis por donde van los tiros. Yo estaba sentado, en uno de los asientos no reservados. Por supuesto los reservados estaban ocupados así que esperé un poco a ver si los ocupantes decidían amablemente ceder sus sitios a los recién llegados, cosa que no ocurrió. Al comprobarlo ya me levanté yo para que pudiera sentarse al menos uno de los miembros de la pareja y, ante mi gesto, otros pasajeros, que también estaban sentados, se levantaron.

Nuevo edificio, nueva aventura


Por fin saco un ratito para contaros las novedades, que ha sido una semana muy intensa, los nuevos comienzos es lo que tienen, que son intensos y llenos de novedades. Todos aquellos que me seguís por otros lugares ya estáis al tanto del mayor de todos, he empezado una nueva vida en Madrid, aún sin residencia oficial pero si con la seguridad que pasaré allí grandes cantidades de mi tiempo.
¿Por qué ese cambio? ¿Por qué a una de las ciudades donde no me imaginaba viviendo? Pues porque las oportunidades surgen donde surgen y no donde uno quiere. Eso no las hace peores, sólo más desafiantes. Creo que va siendo hora de contaros esta aventura, ahora que ya no es un secreto.
Hace ya unos cuantos, bastantes, meses que surgió la posibilidad de optar a un puesto en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares. Un puesto que se parecía mucho a todo aquello a lo que yo me quería dedicar. De hecho llevaba mucho tiempo intentando crear un puesto igual en Salamanca, con éxito nulo, sólo los responsables saben por qué. Será una ciudad demasiado pequeña, supongo.