miércoles, 1 de julio de 2026

01/07/2026

 Mi alma es tan trasparente que hasta yo me sorprendo... Pero ¿qué se espera de un corazón completamente destrozado que trató de asomarse tras la coraza y tuvo que volver a esconderse? Es lo que hay, es lo que toca cuando uno solo siente que está "demasiado viejo para estas mierdas". No tener unos deseos muy grandilocuentes ni nada especialmente raro hay un gran problema y es que no hay mucho a lo que renunciar, no hay muchas cosas más que recortar. Todo es importante, chiquitito pero importante.

Es doloroso que la vida te ofrezca menos que a... en fin, vamos a dejarlo, que no es momento ni lugar. 

Hace ya... un buen tiempo que le dije a cierta C que no podría considerarla mi amiga por diversos motivos, pero el principal era que no me nacía contarle ciertas cosas. Ahora, años después, me doy cuenta que los requisitos se han vuelto más inalcanzables a la vez que más sencillos. ¿Cuánta gente puede contar en mi universo con ese estatus? Mejor no hacer recuento ¿no? La cuestión es que llegados a este punto ni siquiera puedo considerarlo una necesidad y probablemente por eso sea más complejo acceder a esa posición que a otra que debería ser más reestrictiva. No se si es triste o no, pero es así, otra de mis miles de contradicciones, supongo. Claramente puedo entrar en ese círculo dentro de lo que otras personas consideran una relación de ese tipo, pero cuando hablamos de alguien que, de niño, ya sentía la soledad cuando celebraba su cumpleaños en un parque infantil...

Demasiado viejo para esta mierda.

Estos días se está hablando mucho de la sensibilidad que hay tras (alguno de) mis escritos. De la que tengo, en general. Pero ¿sabéis qué? que, como todo lo "bueno" que tengo, es una condena. Suena de fondo "(8) entre toda esta gente te hubiese elegido otra vez, otra vez, y otra vez, y otra vez (8)" y se que eso nunca irá conmigo. Siempre he sabido que me falta el lápiz de cera por la nariz, la cuestión es que ahora mismo mi cabeza pide más la tijera en el espacio intercostal izquierdo, la wakizashi atravesando mi bajovientre.

No hay comentarios: