Ayer logré terminarme un libro que pensé que me duraría mucho menos porque no estaba catalogado precisamente entre los más "sesudos". Al menos esta semana está sirviendo del cierre que se le suponía, aunque esté costando llegar al final más de lo que pensaba y no debe de sentir una inmensa presión y un estrés más que importante.
No es un secreto que no me encuentro nada bien. Sobrevivo gracias a volver a casa mucho antes de lo habitual, a no salir más de lo estrictamente necesario, al momento de excepcionalidad que supone julio y lo que ha implicado éste en concreto. Pero mi cabeza está bloqueada como hace tiempo, como desde hace tiempo.
El calor no ayuda, eso está claro. Que hablen de "olas de calor" es como un chiste, cuando ha sido una constante lo que llevamos desde mayo. Porque si, sólo hay "olas de calor" en verano, pero estos eventos los llevamos sufriendo desde antes. ¿Tan imbéciles nos consideran como para seguir jugando con el lenguaje? Bueno, en realidad sí, lo somos, o la menos lo son...
Otra de las cosas que me está manteniendo más o menos en esta precaria estabilidad es el Super Mario Galaxy y los trofeos de Retro Achivements. Debería actualizar la columna derecha de este blog, que el otro día la vi y ya no se ni en qué año se quedó congelada :S. Como juegos "nuevos" me temo que apenas puedo mantener juegos estúpidos de hacer click, me da igual si incrementales, de "pintar" o de buscar gatos, pero de hacer click en general. Pero es cierto que los trofeos de los juegos que me conseguí pasar, o al menos jugaba, en mi infancia, me motivan algo más. Aunque sólo sea ese pequeño check, un registro que mantiene una punzadita de dopamina.
Un check que funciona precariamente, pero funciona, con las tareas que consigo ir cerrando. ¿Realmente sirve para algo? Al menos van saliendo las cosas que van saliendo. Todos sabemos que mi modo supervivencia sigue siendo superior en eficacia al "ultraocupado" de mucha gente, pero no se puede estar siempre en modo supervivencia, porque la cuerda es muy estrecha y no hay red debajo.
Algunas canciones se han estropeado, y eso hace que el traslado al trabajo por las mañanas sea algo peor. No se han roto del todo, pero no va bien. Por suerte hay algunas que habrá que incorporar cuando las descargue. Las gallinas que entran, por las que van saliendo, como en tantas otras cosas de la vida.
No estoy bien y poco se puede hacer, poco hay donde recurrir y probablemente poca intención de mejora. ¿Las vacaciones tendrán algún tipo de efecto? ¿Servirán al menos para mantener algún mes, o semana, adicional a la vuelta? ¿Llegarán los esperados cambios en el ámbito laboral? y, en caso de llegar, ¿tendrán algún tipo de efecto más allá de volver más complejo el reto?
Siempre quedará ansiar que el mundo explote de una vez...
P.D.
Hoy Gemini nos ilustra la entrada, quedándose, quizá, demasiado cerca de la literalidad en sus dos propuestas.
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