lunes, 6 de diciembre de 2010

Una mañana de Enero

Allí estaba él, más nervioso que nunca, plantado frente a ella, con la mirada fija en sus ojos azules, de un azul intenso por el frío que hacía. Habían pasado 15 días desde aquella emotiva despedida en la estación, 15 largos días con muchas pensamientos para reflexionar, muchos sentimientos que ordenar pero, sobre todo, la necesidad de volver a tenerla a su lado.

Se habían estado poniendo al día de lo sucedido esa Navidad, una mera excusa para verse. Y allí estaban, callados, mirándose. Él acercó su cara a la de ella muy despacio y, tras armarse de valor consiguió que una pequeña frase saliera de sus labios: - ¿Cómo te puedo querer tanto? - El silencio se volvió a apoderar del mágico momento unos instantes hasta que logró articular otra pregunta - ¿Te gustaría salir conmigo?

Así permanecieron unos minutos, frente con frente, sin apartar la vista de la mirada del otro. Podrían haber estado así años y no se habrían dado cuenta y de repente, ella contestó a la pregunta de manera cálida aunque enigmática - Puede


Autor: Enrique Vázquez de Luis

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