lunes, 16 de septiembre de 2013

Feria de Día (o esas malditas casetas)

Se que este es un post que no gustará a casi nadie, pero quiero dejar constancia de mi desagrado absoluto hacía eso que se hace llamar eufemísticamente "Feria de Día", pero que todo el mundo conoce como "las casetas".
Es algo que se viene celebrando unos cuantos años (no los suficientes como para considerarlo tradicional, aunque mucha gente querría que así fuera) y que consiste es poner cubículos metálicos por las calles para servir, principalmente, alcohol, pero de una forma que no es considerada ilegal, lo cual es absurdo porque en esencia, es un botellón a gran escala.
De la misma forma que me desagrada todo en lo que se ha convertido la Nochevieja Universitaria, aborrezco esta práctica. Básicamente porque creo que no se hace cómo se debería. Se que me pueden llegar argumentos a favor de las mismas diciendo que si es por los pinchos, que si es por las ferias, que si soy un rancio.
Pero es que yo no trato de convencer a nadie sobre mi punto de vista, simplemente lo doy, y ya está. Pero tampoco lo voy a cambiar porque no veo que sea algo bueno. Iba a poner una pequeña foto, ilustrando la entrada, para mostrar cómo quedan las calles en las que se ponen las casetas. Da auténtica vergüenza. Quedarte pegado por todo el casco antiguo de la ciudad no es nada agradable.
Y no solo es por la cerdada que supone cómo deja todo la gente. Es la propia aglomeración. No las ponen en calles anchas precisamente con lo que pasear por la zona antigua se vuelve algo imposible si no quieres llevarte tu buena dosis de "contacto humano". Además, en contra de lo que la gente se piensa, o defiende, no son baratas. Al principio si lo eran pero ahora no es así. Sobre esto tampoco quiero opinar mucho porque, como buen defensor de mis ideas, me niego a ir de casetas y, por lo tanto, a consumir en ellas, pero no me parece un precio asequible, ni mucho menos.
Sobre la calidad de lo que se sirve en ellas, pues, en fin, sólo hay que ver a los camareros descargando la mercancía diaria para que se te quiten las ganas de consumir nada en ellas. Aunque en este punto, vuelvo a remitirme a mi negativa a tomar nada en ellas, no puedo hablar sobre si las cosas están o no están buenas, ya que ni las he probado, ni lo haré.
Que las ferias y fiestas de la ciudad hayan pasado a ser una simple excusa para montar este espectáculo es algo que me apena. No soy un gran defensor de mi tierra, pero no me gusta ver como se prostituye la ciudad de esta forma.
He de decir, no obstante, que esta tarde me he sorprendido viendo algo parecido a las casetas y que no producía tanto rechazo en mi. Se trataba de los puestos culinarios (o más bien tabernarios) en el mercado medieval. Creo que, la localización, la ambientación y los productos, han hecho que hasta yo me planteara degustar alguno de sus productos parrilleros. Creo que estaba bastante mejor montado, y eso que el propio mercado también estaba un poco escaso de espacio, pero al menos no estaba todo tan lleno de mierda.

En definitiva, aborrezco las casetas, no las defiendo ni me gustan. Creo que deberían desaparecer. Pero si han de quedarse creo que al menos debería hacerse de otra forma. Podrían ponerse en el recinto ferial, donde la gente acudiría cual Feria de Abril, y no quedaría todo tan apestado. Entiendo que haya mucha gente que disfrute en este tipo de eventos, espero, eso si, que ellos entiendan que yo no los soporte.

3 comentarios:

Sara1618 dijo...

Te doy la razón con lo de las aglomeraciones y que es un incordio pasar por allí cuando las casetas no te interesan.
Lo de que sólo sea el alcohol lo veo más discutible. En la mayoría lo que más venden son cerveza o sangría en vaso no demasiado grande ni de demasiada calidad... como no vayas de caseta en caseta (y como dices tampoco es que sea tan barato como lo venden) es difícil que llegue al nivel de botellón.

Lo de la suciedad es un tema aparte en el que te doy toda la razón, pero eso pasa siempre que se junta mucha gente

Blood Like Lemonade dijo...

Yo también estoy de acuerdo en eso de la suciedad y toda la guarrería que genera, pero igualmente ocurre con los conciertos o con cualquier otro evento que se celebre en cualquier ciudad. La gente va a pasarlo bien y le importa una mierda el destrozo que puedan crear.

Y por otro lado, he de decir que a mí me encanta ir de casetas y que es una muy buena opción para pasar alguna tarde-noche, tampoco todos los días como hace mucha gente...

twisen dijo...

Con lo de el alcohol iba más por lo difícil que suele ser encontrar una alternativa no alcohólica. Y si, se que alguna caseta también ofrecía agua, pero ni eran todas ni tampoco hay mucho interés en ponerlo. Es más fácil salir siendo vegetariano que abstemio, pero bueno, eso ya es otro tema...

Como ya digo en la entrada, y como pasa con muchas cosas, yo no digo que el concepto sea malo en si. De hecho es algo diferente, fuera de la rutina. Pero creo que está muy mal tal y como está ahora y que, siempre bajo mi punto de vista, así no merece la pena que las pongan